Avisar de contenido inadecuado

De la pena profunda...

{
}

   Debo confesar estar un poco triste. Todos tenemos de vez en cuando, derecho al pataleo y hoy me siento con verdaderas ganas de decirles que estoy desilusionada.

 

    Sé que no pertenezco estrictamente al movimiento “Retro”, ni soy experta en la historia de la tele, aunque el tema me interesa de rebote, a causa de mi inclinación por estudiar el pasado. Pero la verdad, me siento un poco “outsider”, como se dice ahora. Me sorprendió que de repente no dejaran más mensajes mi querido Gitano, Ricardo, Ramiro, Alvaro y que Gus aparezca muy de cuando en cuando por el blog. Algo tiene que haber sucedido y no sé exactamente qué, pues a mi respecto tengo la conciencia tranquila. Yo JAMÁS dejé de interesarme en los emprendimientos de mis amigos, pero algunos de ellos, parecen haberme olvidado.

 

   Hace poco, un amigo de Nicaragua, Nelson Vallejos, dejó un hermoso testimonio de su relación con “Señorita Maestra” en aquella convulsionada Nicaragua de los años 80’…¡Y nadie fue capaz de dejarle unas palabras! No comprendo el cambio sobrevenido hará unos dos meses, cuando quienes acostumbraban a dejar largos mensajes llenos de sentimiento, pasaron a escribir cuatro palabritas de compromiso y finalmente, abandonaron el blog.

 

   De todas maneras, mi blog va a seguir en su espacio de costumbre; no lo voy a cerrar. Estoy segura de que “Jacinta” interesa a mucha gente que aún no descubrió este pequeño lugarcito en la web y leerá con emoción el testimonio de Nelson Vallejos, un hermano nicaragüense de primera, que puso su corazón cuando escribió su testimonio y seguramente esperó repercutir de algún modo en el de ustedes.

 

   Aquí los sigo esperando aunque no regresen más. Asumo mis culpas al respecto, porque este blog no tiene nada que ver con la tele en sí, sino con un personaje de la tele que realmente existió, con sus autor y otros protagonistas de esa historia ocurrida en los años 20’, de un Buenos Aires que ya no volverá.

 

   Les pido perdón si hice algo improcedente.

 

    Vanesa (Nostalgiosa)

{
}
{
}

Comentarios De la pena profunda...

Vane, tenés toda la razón del mundo en sentirte molesta. Me hago cargo. Es verdad que no dejé más comentarios, pero siempre que tengo un rato entro a la página y te sigo, pero me hacés ver que hace falta el aliento para seguir, el mimo, la razón de que estés ahí del otro lado para llenarnos de recuerdos. Ese acompañamiento vale más que mil gracias. Saber que estamos de te ayuda aunque no tengamos comentarios originales e inteligentes porque al cabo todo esto que hacés es para nosotros. Aunque te parezca mentira, la semana pasada estuve laburando en Mardel y con mi primo que es de allá recordábamos cuando íbamos a ver a Jacinta en verano allá en el `75 y de mi amor por Graciela y hablamos tanto de ella, y le hablé de vos y de tu web y de tu onda y de tus recuerdos y de tu aparición en la vida de tantos que como yo necesitamos mantener viva cierta memoria que nos hace bien. Estoy seguro que nadie te olvida, ninguno de los que nombrás. pero tenés toda la razón del mundo, no basta con estar, también hay que decirlo para mantener viva las ganas de construir este "aula" donde nos juntamos a sentir cómo nos late el corazón, pero hoy te latió a vos y me hiciste ver cosas que olvidamos porque siempre estás ahí. Justo hoy entré porque quería decirte que me hacés recuperar cosas hermosas, y tuve que pedirte disculpas por estar pero sin aparecer. igual aceptame estas nuevas y eternas gracias y darnos esta entrega. Y hacés muy bien en reclamarnos el afecto y el apoyo, seguilo reclamando todo lo que haga falta. te quiere Ricardo.
Ricardo Ricardo 10/09/2009 a las 04:50
Querido Ricardo:

                                           Muchas gracias por estar ahí. Yo sé que tenés la agenda medio cargada y por ahí no te podés dar tantas vueltas por acá como quisieras. Tus mensajes siempre estuvieron llenos de ternura, y recuerdos lindos, por lo cual los aprecio mucho. A través tuyo, pude conocer un poco a Graciela Cimer, porque si sus admiradores se le parecían , debió ser una magnífica persona, más allá del personaje antipático que le tocó representar - y con el cual tanta gente la confundía -. 

                                                Tu mensaje me hizo mucho bien, sobre todo porque sé que es sincero. Nelson también me escribió expresando su solidaridad...Pero en realidad, ni vos ni él son culpables de nada. Por otra parte, no escribí mi desahogo para obligar a nadie a dejar mensajes. Lo hice porque me llamó la atención la desaparición de gente a quienes creía mis amigos y con los cuales parecía tener una excelente relación. Hasta hace un mes, alguno de ellos apareció a desgano y dejó algo muy cortito, muy poco similar a los largos mensajes llenos de cariño y sentimientos que lo distinguían. Por alguna razón que a mí se me escapa, hacía rato que ya lo notaba frio a mi respecto. No esperaba que dejara más ada en mis artículos, pero sí me dio rabia que permaneciera indiferente a la hermosa historia de Nelson, quien vivió la historia de "Señorita Maestra" de un modo muy diferente  a la nuestra. Cuando nosotros llegábamos tranquila y alegremente del colegio, para revolear la mochila e irnos a ver la novela tomando chocolate con tostadas o facturas, él tenía a dos pasos la guerra, tenía que hacerse lugar entre la cría del ganado con la que aseguraban su subsistencia y otras tareas, para poder disfrutar de algunos minutos, y a veces, solamente del final de "Señorita...", porque costaba sintonizarla desde Nicaragua a la vecina Honduras...Sinceramente, me dolió. Nelson compartió con nosotros una hermosa historia, se molestó en buscar fotografías para ilustrarla...¡Y no le pasaron bola!

                             De todos modos. Te doy las gracias de corazón por haberte llegado hasta acá a darme palabras de aliento. La verdad, en estos días, las necesito.

                                  Con cariño
                                   Vanesa.
yo siempre me identifique con siracusa , teniamos siempre los mismos genes en el colegio , siempre tenia el cabello con rulitos negros y brillantes, en el comportamiento, que lastima que su muerte quede impune, tiene que seguir las investigaciones , porque 7 años despues de su muerte , todavio lo recuerdo, porque parecemos gemelos.
luis baez luis baez 28/12/2010 a las 13:45

Deja tu comentario De la pena profunda...

Identifícate en OboLog, o crea tu blog gratis si aún no estás registrado.

Avatar Tu nombre