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¿Qué nos está pasando, vida?

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Confieso que dudé mucho ante de escribir ésta nota. Y confieso también haberme planteado si era conveniente publicarla. Sin embargo, hace varios días, al leer  uno de los comentarios de este blog, se me hizo un *clic* en el cerebro y ya no pude pasar el tema por alto, aunque confieso haberlo venido notando de forma semiconsciente desde un buen tiempo atrás.

 

   Nuestro espacio de seguidores de “Jacinta Pichimahuida” está muerto y no sé por qué. No se trata de no tener más nada para decir. Hay muchísima tela para cortar acerca del tema central que lo motivó, muchos asuntos que investigar, curriculums de actores participantes en las tres versiones de la tira listos para difundir, fotos a dar a conocer, historias curiosas que deberían comentarse, datos a buscar…No tengo para nada en mente desertar Obolog y acabar con este rinconcito tan cálido y lindo que tantos me ayudaron a poner en marcha. Pero sería de necia continuar como si nada sucediera cuando es público y notorio que SI sucede.

 

    María, una de las últimas  personas en comentar una nota publicada aquí la semana pasada escribió algo muy cierto: “…Lástima que se congelaron los comentarios  del blog, tan rico y entretenido…” , y es justamente eso lo que me motiva a publicar este articulo. Se quebró la magia; se fue al tacho una linda relación entre varias personas, en la cual Jacinta Pichimahuida servía de nexo, de “Hada Madrina” de todos nosotros, si podemos decirlo así. Acá se hablaba de todo lo relacionado con un pasado que a todos nos resultaba muy grato, y “la Jacinta” a veces servía solamente “de pretexto para juntarnos”. Se daban unos contrapuntos y unas charlas deliciosas, donde era un gusto “pasar a tomar unos mates virtuales” mientras tratábamos de recordar de quien hacía Raúl Taibo en tal o cual novela o como era un típico día en Mar del Plata en aquellas doradas vacaciones de los 70’ y tempranos 80’. Aparecieron tipos maravillosos, como Gus y el Gitano, que son libros abiertos en lo tocante a la tele del pasado, memoriosos del mundo del teatro, como Darío, gente vinculada al medio artístico aunque con la identidad comprensiblemente oculta, como Blanca Palometa, cuya nutrida colección de anécdotas daba envidia, actores del ciclo Medrano como Liliana Joaquín, Luis Hernández y Marcela Villordo, siempre prontos a tirar el dato clave y a despertarnos impresiones dormidas, como así también Roberto Garay y Cristina Gastaldi, de los años Salazar. No faltaron filósofos, del tipo de Alvaro, amigazos de fierro, como Héctor, profesionales de la nostalgia, como Tulio Hernández, quien pese a su nutrida agenda siempre se hace un lugarcito para pasar a saludar, una desinteresada de oro, Vale, a quien debo la gracia de las fotonovelas de “Jacinta Pichimahuida”, pues me las prestó para fotocopiar cuando bien pudo haberme exigido dinero a cambio – las revistas de ese tipo están caras en el mercado -…¡Son tantos los nombres que van y vienen en mi memoria! ¿Y cuántos quedamos hoy en el blog? Casi todos se fueron, y yo los echo de menos. También los lectores circunstanciales o aquellos fieles, pero que no se registran ni dejan comentarios (tengo unos 300 visitantes por día) los extrañan, y no comprenden cómo el blog perdió su ritmo, su calidez, su aire de eternas vacaciones veraniegas en Mar del Plata, de película de Olmedo y Porcel una tarde de domingo. Me lo preguntan, como me lo preguntó María días atrás. Y yo no sé qué responderles

 

 

¿Pudo tener que ver alguna cuestión interna , enemistades personales entre algunos de los seguidores del blog? Quizá…pero no me viene ninguna cuestión tan grave a la cabeza. Ha habido algún roce, pero nunca nada serio. La pelea más profunda se produjo cuando una persona ajena a este espacio, se anotó para “continuar” conmigo, una discusión sobre toros planteada en otro sitio de la web. Pero no hubo ruptura de ninguna especie, ya que la “querellante” nunca fue miembro del presente blog . Luego se retiró Alvaro . Quiero suponer que no lo habrá hecho por asuntos ideológicos; es demasiado profundo como para ofenderse por un disenso – al menos eso espero - ; lo que me preocupa en este caso es su salud. No andaba bien de la vista y me haría mal enterarme de que su condición se agravó. Gitano lleva algo más de un año de ausencia, algo raro si se tiene en cuenta el entusiasmo de sus participaciones. Sin embargo,  también se ausentó de otros blogs de su predilección, por lo cual deseo esté pasando una etapa no demasiado difícil en su vida personal. Si tiene algún problema, el sabe que cuenta conmigo en un ciento por ciento. Gus está muy ocupado con sus proyectos y entiendo le sea difícil pasar por acá; lo suyo es a otro nivel, más profesional. Como está vinculado al medio, se entrevista con figuras del ambiente artístico o relacionadas con él, organiza encuentros y reuniones , concreta relaciones inter-blogs, junto con Marisa y todo eso lleva tiempo. Debe terminar molido cada jornada  por lo cual sería un despropósito que además viniera a nuestro espacio a plantear charlas sobre el pasado de la tele como hacía antes. Sus blogs han crecido mucho ; es indudable tiene futuro en ese sentido. Cualquier día lo vemos en la tele con su programa propio sobre la memoria de los argentinos y se lo merecería.  Lo mío es más caserito  y reconozco no tener tantas posibilidades de pasar de donde me encuentro actualmente…Sinceramente lo agradezco, porque soy tímida – o más bien pudorosa – y me sentiría muy mal estando expuesta a muchas miradas.

 

     Lo concreto es que  como dijo María utilizando muy bien los términos elegidos: “…Los comentarios se congelaron…” y eso le quita vida al blog de “Jacinta Pichimahuida”. Las notas publicadas podrán ser interesantes o no, las fotos inéditas o archiconocidas…pero sin los comentarios de ustedes, no tienen ningún valor. Al menos yo lo siento así. La página sigue siendo un éxito – como ya dije, tengo muchos visitantes por día-  pero sin un ida y vuelta, siento que se está muriendo en vida. Quisiera leer más discusiones, más historias de vida, más referencias a momentos de “Jacinta..” u otros programas de TV que marcaron nuestras infancias o adolescencias.

 

   Si este blog no es como un patio de recreo , lleno de risas, conversaciones y confidencias no cumplirá su cometido. No estoy aquí solamente para escribir; también quiero leerlos e intercambiar impresiones con ustedes. Aquí los estaré esperando siempre. Como una maestra a la puerta de la escuela.

 

                    Vanesa.

 

 

FOTOS: 1-Los alumnos de Jacinta Pichimahuida, versión Salazar (1966) 2- Los alumnos de Jacinta Pichimahuida versión Medrano, con "la Jacinta" en Mar del Plata (verano de 1975) 3- Bibi Schmidt (Andrea Rodríguez), Carmen Caricati (Graciela Clusó) y Carola Quiñones (Teresa Galati) en "Señorita Maestra" (1983)

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Comentarios ¿Qué nos está pasando, vida?

Hola...recién hoy llego a este blog. Quiere decirte Vanesa que escribis muy bien, se nota el corazón q le pones.
gigi gigi 09/06/2012 a las 03:30
¡Gracias, Gigí por pasar! Y gracias por tus lindas palabras.

Vane.
Vanesa Vanesa 09/06/2012 a las 18:52

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