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Hoy, como doce años atrás, un adiós a Cristina

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     Un día como hoy  , 12 años atrás, los medios de comunicación difundieron la trágica notícia: "Murió la Señorita Maestra". No lo podíamos creer aunque lo esperabamos. Cristina Lemercier agonizaba en coma cuatro desde la madrugada del 22 de Diciembre, cuando en circunstancias poco claras, un balazo entró a su cabeza por el centro de la frente, llendo a alojársele impiadosamente en el cerebro. La actriz ingresó al Sanatorio General San Martín, de la ciudad de San Miguel a las tres de la mañana, auxiliada por los bomberos. El cuadro era desesperado, y después de habérsele practicado a la paciente una meticulosa "toilette quirúrgica" en la zona de entrada del proyectil con el propósito de extraerlo, los médicos llegaron a una dolorosa conclusión: la bala se había partido en dos, y no era posíble extraerla del cerebro de Cristina. El diagnóstico golpeó a su família primero y a los que la queríamos en todo el país con ese frío de daga en el corazón que tienen las palabras cuando son duras , pero sinceras: irreversíble. El desenlace fatal era cuestión de horas o de dias, pero ciertamente ya no cabía esperar que fuese favorable. En consecuencia, sólo había que sentarse a esperar para decirle adiós.

                    Mil conjeturas se tejieron desde que la terríble notícia se dio a conocer: suicídio -dijeron algunos- ; accidente, aseguraba la família; asesinato, aventuraban otros cuando supieron que el disparo se produjo en circunstancias en que  la actriz discutía con su marido Raúl Ortega (conocido también por el pseudónimo de Freddy Tadeo) . Un forense, cuyo nombre no recuerdo, sostuvo contra viento y marea la versión de un asesinato, voluntario o involuntario, porque según las perícias médicas era imposíble materialmente para una persona, dispararse un tiro en la frente habiendo entrado la bala en una dirección determinada. También señaló la existencia de dos orifícios de proyectil, a lo que otro médico objetó que se trataba de "uno de entrada y otro de salida para la misma bala", lo cual según el otro, no podía ser ni remótamente así. Como quiera que fuese , la hipótesis aceptada como valedera fue la del accidente. La família Ortega, aseguraba, que pese a estar atravesando una depresión muy profunda, Cristina Lemercier no había querido suicidarse. Al parecer, y como le ocurrió a Claudio Levrino en un trágico verano del 79', la actriz se puso a manipular un revólver calibre 38 y se le escapó un disparo. Como él también sería internado con toda diligencia de madrugada. Como él, su agonía se prolongó algún tiempo - Levrino murió después de unas horas de haberse accidentado, Cristina Lemercier , cinco días más tarde - Como él, se fue de la vida siendo inmensamente querida por sus admiradores de todas las edades, por sus hijos y por sus nietos. Dios sólo sabe que ocurrió aquella madrugada de vísperas de Navidad en su casa del barrio Muñiz, Partido de General Sarmiento, pero lo innegable es el resultado : Cristina Lemercier murió sin salir del coma profundo.

   Cristina Noemí Perone, tal era su verdadero nombre, dejó una huella imborrable en nuestros corazones. Su ductilidad como actriz era mucha, pero por alguna razón, le sentaban mejor los papeles de muchacha dulce con mucha "pila" con los chicos. Fue "Fermina" en los 60', cuando su cuñada Evangelina Salazar, encarnaba a Jacinta, y luego reemplazó a María de los Angeles Medrano en sus giras por el inetrior, ya como la mítica maestra que la llevaría a la fama. En 1979, había sido la encantadora María, una mucamita de gran corazón, en la novela "Andrea Celeste" y después de "Señorita Maestra", el programa que la consagró, condujo el ciclo infantil "Dulce de Leche". Pero Cristina Lemercier temió ser encasillada en papeles que, suponía, no le permitían presentarse ante el público con una imágen más adulta y comprometida. Y entonces comenzó a distanciarse de las interpretaciones "blancas" para toda la família, buscando desesperadamente que la identificasen como a una mujer hecha y derecha. Creo que se esforzó demasiado en demostrar que ella no era Jacinta Pichimahuida, lo cual la llevó a cometer algunos actos algo infantiles, aunque comprensíbles en cierto modo: apareció posando desnuda en la revista "Libre", y no desaprovechaba ninguna oportunidad para demostrar que ella podía ofrecer lo que cualquier actriz, sumado a los atributos de las vedettes de moda. Esta actitud la llevó a adoptar un aspecto muy audaz, con vestimenta insinuante y peinados glamorosos, y a fotografiarse con trajes de baño muy cabados, lo que le valió la crítica de sus antíguos seguidores y la burla despiadada de quienes desde un princípio, no la quisieron. Paradójicamente, sus "fans" y sus enemigos coincidieron en un punto: no le perdonaron el dejar de ser Jacinta Pichimahuida.

 Cristina y sus nietas

   Lo demás es demasiado amargo como para insistir en ello: los años de búsqueda infructuosa de un papel "adulto" que le diera la misma fama que Jacinta; la triste participación en "El Pulpo Negro", donde su personaje, el de una bailarina, aparecía ahorcado y semidesvestido en una cama; la separación de su marido, ultimamente embajador en Costa Rica bajo el gobierno de un innombrable; la inclaudicable militancia peronista quel luego, sin que ella lo percibiera quizá, se trocó en liberalismo cuando abrazó la causa de cierta persona; la salud, que le dio más de un susto , abandonándola en varias ocasiones; el alejamiento de la televisión (aunque antes de morir había firmado contrato con ATC, de donde había sido raleada desde tiempos de Alfonsín) y finalmente la muerte violenta, en un segundo, sin que la percibiera siquiera, frente a los azorados ojos de su amiga, María Eva Russo.

   Cristina se fue de madrugada dejándonos a todos con un nudo en la garganta; se fue junto a la otra Jacinta, a aquella cuyo nombre aún no conocemos, pero que en la década del 20' y posíblemente 30 y 40, educó a varias generaciones de argentinos y especialmente a un niñito que la juzgaba lleno de admiración y amor: Abel Santa Cruz. Dos Jacintas se fueron al Cielo , y una de ellas, demasiado pronto. Las dos fueron maestras, cada una a su manera, porque enseñaron a la niñez argentina y latinoamericana, valores eternos que pese a todos los esfuerzos que ser pongan desde cierto suprapoder, jamás serán desterrados de las concepciones y la conducta de toda la gente de bien. Cristina Lemercier cometió -como todos nosotros - muchos errores en su vida, pero era una mujer apasionada y de convicciones profundas (algunas de las cuales no comparto); un ser humano de profunda dignidad. Cuando murió, pocos de sus ex-alumnos de la ficción fueron al sepelio, no por desapego, sino por dolor extremo. No lo aceptaban. Omar Lefosse llegó a decir que nunca pudo a asumir totalmente que Cristina estuviera muerta.

Cristina Lemercier en su casa del Barrio Muñiz.

Yo quiero recordar a Cristina Lemercier no como a la mujer sexy e infartante que se moría porque la viesen "madura", "profunda" e "inteligente". Ella tuvo sus razones para asumir esa actitud, pero a mí, personalmente, me parece patéticamente deprimente. Me llevo de ella el recuerdo de una joven maestra tímida, de impecable guardapolvo blanco y radiante sonrisa, no por buena y fresca menos pícaramente sagaz y preparada. Su útlimo programa se llamó "A los que me quieren". Inconscientemente, lo dedicó a todos nosotros, porque la queremos profundamente con todos sus defectos y virtudes. ¡Claro que la queremos, "Señorita Jacinta"! Volveremos a vernos todos, allí dnde no hay dolor y donde todo lo que tan importante nos parece hoy, pasa a segundo plano por supérfluo.  ¡Adiós, Jacinta Pichimahuida!

   Nuestra "Señorita Maestra".

Cristina Lemercier, como queremos recordarla

 Vanesa (Nostalgiosa)

FOTOS: Todo este material gráfico (que no se agota aquí y lo iremos dando a conocer en sucesivas entregas), lo debemos a la generosidad del "Alumno Alvaro", que me mandó los scans de las valiosísimas imagénes publicadas en el presente artículo. Pertenecen a su archivo personal y aparecieron por primera vez en la revista "Caras", en Diciembre de 1996.  1- Tapa de la revista citada, donde se anuncia la trágica notícia del "accidente" de cRistina Lemercier. 2- Cristina Lemercier con tres de sus nietos 3- Cristina Lemercier en la casa del barrio Muñiz, donde ocurrió el drama junto a sus hijos, algunos nietos y su marido Raúl Ortega, de quien se encontraba divorciada, pero con quien a veces convivía cuando él regresaba al país. 4-Cristina Lemercier, como todos quisieramos recordarla.

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Comentarios Hoy, como doce años atrás, un adiós a Cristina

Hola, Vane:



Cristina Lemercier era, a mi criterio, una persona absolutamente dulce. Lo que yo creo de su muerte ya te lo manifesté en otra ocasión y no sería prudente decirlo aquí por un tema legal. Lo único que señalo es que hay aspectos de la pericia “oficial” que son verdaderos dislates. Y mejor  la corto acá.
Con respecto a qué eligió de su carrera, creo que era una actriz con mayúsculas y está bueno que el actor bucee otras posiblidades. En lo personal, no me pareció malo que lo hiciera (en algún modo tal vez habrá querido, como decís, escapar al encasillamiento que años más tarde les costaría caro a actores como Arturo Puig, Juan Leyrado y María Leal)  y no me sentí defraudado al  ver a “Jacinta” en otro papel, es la ruta, al fin y al cabo de los actores, al contrario, me generó curiosidad.


Sabés que soy bastante “estudioso” del Pulpo negro, tengo ese capítulo y más que una actuación  “triste” yo noté que su personaje estaba un poco desdibujado. Mientras afuera se generaban polémicas porque aparecía estrangulada y  descalza, con ropa de dormir tirada en la cama (una locura no? pero recordemos que en 1985 se  había generado un debate por verla  aparecer con pocas ropas), a mí me dio ganas de “verla más tiempo”. Su personaje allí se extendió poco en la trama y había tomas, con perdón del director, que no estaban bien dirigidas eran poco creíbles. La escena del estrangulamiento, a mi entender, está poco lograda, de todos modos “El Pulpo” era una gran miniserie.


Cristina fue injustamente criticada por sus trabajos en la década menemista. La revista “Humor” la ubicaba en la columna de “Chupamenem”. Pero muchos de esos intelectuales que la criticaban no repararon en el alejamiento televisivo que ella tuvo en el gobierno de Alfonsín, otro presidente que a mí también me cuesta nombrar pero no es la idea discurrir sobre eso ahora. El punto es que  ninguno salió a editar notas acerca del tema de su alejamiento. Ella sufrió mucho el desempleo y “Dulce de leche” no era una mala propuesta. Decididamente, no.
Muchos artistas dejaron de ser queridos o aceptados por haber trabajado en la época de la dictadura militar y se los tildó de apoyar dichos gobiernos, quedando marginados de futuros trabajos durante la época de la democracia. Pero Cristina Lemercier fue criticada por “quedar pegada” a un gobierno democrático con el que varios no hemos estado de acuerdo. Eso, para muchos, era un pecado.  A mí eso no me interesaba, ni me interesa. Me gustaba verla a ella, desplegando toda su ternura, todo su cariño. Cristina era una gran artista.
Esa revista “libre”, para variar, se la afané a mi viejo (Creo que algún dia le confesaré a mi padre estas cosas...) Los editores cometieron un error serio: al lado de una foto de ella mostrando sus senos al aire libre, aparecía un recuadrito con una imagen de ella del programa, junto a Omar y a Gloria. Creo que estuvo demás esa fotito, no hacía falta. Pero eso fue responsabilidad (se aclaró luego) de los editores de “Libre”, quienes estuvimos en gráfica sabemos que esto a veces escapa a la protagonista. Puntualmente las fotos de ella, al margen de esto que mencioné, debo decir que estaban muy cuidadas.
Para terminar, creo que es válido mencionar los entornos y todo las circunstancias que bañan una época. Varios de los que aportamos datos en este blog con nuestra memoria, como el caso de Ariel o Germán, por lo general vemos una foto y se nos disparan muchos recuerdos. Los testimonios gráficos son útiles, pero también todo lo que se genera alrededor de la noticia en sí. En este blog felizmente eso se da. Con respecto a Cristina, la noticia de su muerte o internación es muy amplia ya que un tiempo atrás de que sucediera esta desgracia, ella tuvo una enfermedad, muy grave, y salió adelante por su propia fuerza de voluntad. Recuerdo muy bien esas notas y todo lo que se decía de ella, los médicos estaban maravillados. Cristina siempre manifestó ganas de vivir, y si tenía alguna depresión, la sufría, pero se levantaba. Siempre. ¿Sabían que aquella milagrosa recuperación fue un ejemplo para muchos que estaban en la lona?. Ella sacó fuerzas de voluntad de la nada.


Pero esto no aparecerá en los medios, no tendrá ni siquiera un recuadro dentro las editoriales que ahora escriben los ex periodistas de “Humor”. Siempre creo que hay  que tener en cuenta todas las circunstancias y los entornos que bañan una época.  Antes de la desgracia, Cristina había  salido de la muerte  con una fuerza de voluntad admirable, nadie daba dos pesos por su recuperación. De esto nunca se habló. Nunca nadie conjeturó nada. Muy raro que una persona de su entereza hubiera tomado tal decisión como acabar con su vida.



Yo también sospecho que estás en el cielo, que tengas toda la paz que te merecés,  querida  y entrañable Cristina Lemercier, querida y entrañable  Jacinta Pichimauida...
Gus

Gus 27/12/2008 a las 14:25

Nunca sus bancos quedarán vacíos

Amo los pájaros perdidos
que vuelven desde el más allá
a confundirse con un cielo
que nunca más podré recuperar.

Avecilla voladora de una madrugada, surcando el cielo a fuerza de alma y no de unos brazos pequeños, proporcionales al resto del cuerpo. Brazos que -huelga decirlo- parece que debieran haber sido mucho más largos para poder acertarse un tiro en su propio cuerpo. Pero si aquellos brazos no eran tan grandes, en cambio, sus manos sí lo fueron: para presentarse ante el Señor llevando tantos corazones de niños, esas manos necesariamente debieron ser gigantescas. Como aquel corazón, que latió empecinadamente hasta que todo se volvió inútil.

Vuelven de nuevo los recuerdos
las horas jóvenes que di
y desde el mar llega un fantasma
hecho de cosas que amé y perdí.

Avecilla que aprendimos a amar en horas ciertamente más jóvenes para todos, cuando aún había tiempo para utopías y sueños de una cultura basada en los valores que se transmitían desde un aula que nunca fue tal. Pero sigamos imaginando que esos fantasmas tenían una sábana tan blanca como un guardapolvo, y en cualquier momento pueden hacerse tangibles: si los valores son eternos, en algún momento sonará la hora de volver a ellos. Seguro que muchos alumnos siguen esperando la campana que llame a formar filas para defenderlos.

Todo fue un sueño, un sueño que perdimos
como perdimos los pájaros y el mar
un sueño breve y antiguo como el tiempo
que los espejos no pueden reflejar.

Sí, perdimos al pájaro que voló en diciembre, perdimos sueños y mares de infancia. Pero -en pie, a pesar de tantas pérdidas- igual que a Pandora nos queda la esperanza. Nos queda la esperanza de un paraíso donde no triunfen más los malos, donde no ganen las Cristinas que son la antítesis de la nuestra, donde el boletín no califique con menciones de honor a los peores, sino que premie "hasta al que haya dado un vaso de agua en Su nombre al más pequeño".

Después busqué perderte en tantas otras
y aquella otra, y todas eran vos:
por fin logré reconocer cuándo un adiós es un adiós,
la soledad me devoró y fuimos dos.

Un adiós lo es si sólo hay separación definitiva: de lo contrario, es un hasta luego, o el acostumbrado "Hasta mañana..." Aunque si etimológicamente "adiós" significa "vaya con Dios", podemos aceptarlo para este pájaro: estará en las mejores Manos. Ya no habrá periodistas insidiosos ni dibujantes de pseudo humor que la ridiculicen, ni oficinas donde se la prohiba, ni estrados donde decidan sepultarla con el manto del olvido. Para todos esos pequeños personajes, hay un puesto a la izquierda del Juez. Y una sentencia inapelable y eterna.

Vuelven los pájaros nocturnos
que vuelan ciegos sobre el mar
la noche entera es un espejo
que me devuelve tu soledad.


Tras doce años, el pájaro deja entrever una sonrisa en medio de un sitio web. Otra Seño pudo convocarla, y por un rato devolvernos su soledad. Los alumnos, agradecidos, vemos con sorpresa que el aula se continúa poblando, que la campana nos llama y que, en el guardapolvo del pájaro, han crecido unas alas que antes no tenía. También su sonrisa se ha enriquecido: ya no sólo es dulce, también parece ser, en este curso, celestial.

Soy sólo un pájaro perdido
que vuelve desde el más allá
a confundirse con un cielo
que nunca más podré recuperar.

Alvaro Alvaro 28/12/2008 a las 11:26

Hola , Gus:

                                  No dije que desaprobara la búsqueda actoral de Cristina Lemercier buceando en un universo diferente al de los programas infantiles. Considero que ella daba para mucho y su talento fue altamente desaprovechado en una circunstancia política desfavorable para su desarrollo. A mi modo de ver, puso demasiada insistencia en "despegarse" del personaje y por eso buscó su antítesis total...a eso apuntaba mi opinión. Per por supuesto, esta actitud es natural y comprensíble. Julie Andrews no quiso ser para siempre Mary Poppins o María Von Trapp; Gómez Bolaños luchó como uan fiera de modo de no ser identificado permanentemente con el Chavo o el Chapulín; Michael Landon no quería ser Charles Ingalls toda la vida y así y Romy Schneider llegó a odiar a Sissi, hasta que pudo protagonizarla otra vez, pero ya encarándola de un modo más adulto.

                             Es la ley del actor quedar medio pegado a alguno de sus personajes emblemáticos, pero también es una fija el que ninguno de ellos lo acepte del todo.

                               Vanesa.

Hola, Alvaro:

                                        Te agradezco infinítamente no sólo el material que me hiciste llegar, sino esta hermosa intervención, porque me empañó los ojos en la evocación de nuestra Cristina (tan distinta de la otra, como vos mencionás). Es una de las primeras que leo después de doce años. Al morir "la avecilla de la madrugada", los medios de comunicación silenciaron su nombre, dejaron de difundirse sus trabajos televisivos y el mismo personaje de Jacinta, aún cuando estuvo interpretado por otras actrices, pareció morir junto con ella. Nosotros aquí, y notablemente vos, por medio de éstas fotos y este mensaje tan lleno de sentimiento y poesía, la traemos a la vida otra vez.

                                          Todo el que lee tu comentario a la nota, Alvaro, aunque no haya conocido a Cristina Noemí Perone, aprehende, en una fracción de segundo lo que ella fue...Mejor dicho lo que ella ES, pues ni aún ese disparo maldito pudo acabar con todo cuanto nos dejó, con su ternura desparramada en tantos corazones argentinos y latinoamericanos.

                                           Me quedo sin palabras: Cristina Lemercier encontró otro poeta para recordarla. Y quien encuentra su poeta, no muere en esta tierra.

                                         Vanesa.                        

Hola, Vane:


Ok,  ahora me quedó más claro. Es un tema doloroso porque realmente ha sido una injusticia lo que se vió y leyó en los medios sobre ella. Acordate la mutua indignación que nos dió la historieta de "Protección al Menor" cuando la satirizaban de mala manera. Esa sátira apuntaba directamente al "Señorita Maestra" de Cristina.


No importa, sospecho que desde el cielo, ella está leyendo todo esto y brindándonos su tierna sonrisa, aquella que quedó en nuestras mentes y en nuestros corazones.


Y eso, no es poco.


Abrazo,


Gus

Gus 29/12/2008 a las 01:06

Hola Vane, hola Jacintófilos:


Muchos éxitos para todos en el año próximo, ojalá este blog siga creciendo porque se lo súper merece!


A vos Vane, un abrazo muy fuerte!


Feliz 2009!


Gus

Gus 31/12/2008 a las 22:39

hola, yo soy la nieta de cristina. quiero agradecerle a todos los que escribieron esas maravillosas cosas de mi abuela. si suben en este blog, veran la foto que esta con sus nietos. buen yo soy la que esta en el piso, María sol. amo a mi abuela con todo mi alma. y la extraño con todo mi ser! y es verdad.. seguramente esta mirandonos desde una estrellita, como ella siempre me decia. TE AMO ABUELA "TITINA" TE EXTRAÑO CON TODO MI SER! No me olvides nunca.gracias por el blog. es muy lindo

Hola, Sol:

                               Tus palabras son muy lindas también. Bien se ve que Cristina era un ser entrañable¿Pero por qué digo "era"? Sin duda es, porque desde luego te mira desde una estrella, Sol y en esta tierra, está siempre viva en la memoria y el corazón de los que la quisimos por todo lo que nos dió.Me alegra que te haya gustado el blog. Lo hicimos desde el respeto y el cariño, y creo que allí está toda la diferencia.

                                 Un gran abrazo
                                 Vanesa.

leo los comentarios y se me pianta un lagrimon,ame,amo y amare a cristina hasta el dia de mi muerte.creci con "dulce de leche","cristina y sus amigos"y"bumerang"es mas a este ultimo programa fui y concurse en un juego,me acuerdo que gane y le di un regalito a cristina,ella me abrazo muy fuerte.


gracias sol por escribir,no sabes lo que admire a tu abuela.tenia sus cassettes pero no se donde quedaron,hoy ya tengo 26 años.siempre la recuerdo...y me emociono.


me gustaria que tenga una pag de internet.tampoco puedo encontar videos de ella en you tube,me refiero a sus prog infantiles,solo hay pocos de jacinta...


gracias por crear este espacio en memorio de una grande.-

Hola, matute:

                                       Si querés bajarte los dos discos de "Señorita Maestra", no tenés más que hacer : pedímelos que te los mando.

                                        Con cariño
                                        Vanesa.

Hola,es la primera vez que entro a este blog y quiero felicitarte por tu iniciativa.Tengo 33 años y recuerdo a Cristina Lemercier como una persona super dulce.Tienen mucha razòn uds cuando dicen que ya ni se la nombra.A veces,cuando veo que recuerdan,en la fecha de Aniversario de muerte a alguien pienso por què a Cristina no la recuerdan de igual manera cada 27 de diciembre.
Yo no me olvidarè nunca de ella,la veìa en Srta Maestra cuando era chica y,años despuès,en Dulce de Leche y otros programas que hizo.Hace 2 años,en Volver dieron Por Siempre Amigos,un programa que protagonizò junto al grupo Menudo y donde conociò a su amiga Ana Marìa Russo;quien estaba en su casa en el momento de la tragedia.
Con respecto a lo que pienso con respecto a su injusta muerte,por ahora prefiero no decir nada.
Por ùltimo,te cuento que me emocionò un montòn encontrar este Blog y tambièn que una de las personas que haya escrito aquì haya sido una de sus nietas!.Intentè ingresar a su Blog,pero no pude.Me encantarìa ponerme en contacto con ella.
Bueno,te dejo,hasta muy prontito.

          GRACIAS.

Verònica Verònica 22/04/2009 a las 06:58

Hola, Veronica:

                                        Verdaderamente , de Cristina Lemercier se desprendía una dulzura increíble, y los chicos lo percibían muy bien, por eso en todos los programas infantiles donde estuvo, consiguió, casi siempre, éxito inmediato.

                                          Si querés tener más datos de "Por Siempre Amigos", te sugiero te contactes con Marisa , del blog "El Rincón de mi Niñez", porque ella es fanática de Menudo.

                                          Qué lástima que no hayas podido ingresar al blog de la nieta de Cristina...veré yo de contactarme con ella. Nos gustaría que ella nos visitara más seguido, deseo que hago extensivo a vos desde ya.

                                           ¡Gracias por las felicitaciones y hasta la próxima!
                                           Vanesa (Nostalgiosa)

Hola Nostalgiosa,te re agradezco tu respuesta.Sinceramente no la esperaba tan ràpido.Con respecto al contacto con su nieta,no te imaginàs lo feliz que me harìa poder lograrlo.Estoy escribiendo sin poder creerlo,muchìsimas gracias!!!


P/D:Gracias por lo del Blog de Por Siempre Amigos.

Verònica Verònica 23/04/2009 a las 06:25

Hola Vanesa,te escribo nuevamente para pedirte disculpas porque recièn ahora leì con atenciòn lo que escribì ayer y està muy mal redactado,lo que pasa es que me traicionò la emociòn de haber encontrado este Blog.Pero ademàs quiero decirte que habìa olvidado que hace un tiempo ya habìa entrado aquì,lo que pasa es que,como fue en otra parte del blog,no lo recordaba.
En aquella oportunidad hice menciòn de la fecha de nacimiento de Cristina,no recuerdo en este momento en què programa de T.V. dijeron,hace mucho que era el 16/9.Yo tambièn conozco la pàg de las tumbas virtuales y sè que dice 3/4.La verdad,no sè cuàndo era.
Muchìsimas gracias. ¬¬U

Verònica Verònica 23/04/2009 a las 06:58

Hola, Verónica:

                                             Sí; te recuerdo muy bien. ¿Vos sos la que entró con el pseudónimo "Verito"?

                                                Cariños
                                                Vanesa.

¬¬U Hola Vane,sì yo entrè en una oportunidad como Verito.
Besitos.

Verònica o Verito Verònica o Verito 24/04/2009 a las 03:32

Hola como olvidarse de Cristina, yo era re chiquitita tenia 5 años y iba a la programa con mi hermana y mi hermano que ellos participaban en la tribuna de cristina y sus amigos, me trae muy lindos momentos de mi niñez, y me encantaria poder ver videos de los programas :) yo tengo algunos grabados en videocassette  pero me encantaria verlos en otro formato.


saludos

Georgina Georgina 03/07/2009 a las 23:55

Hola, Georgina:

                                        ¡Qué suerte tenés! Yo ni en VHS los tengo. Y me conformaría, porque todavía tengo mi video cassetera en actividad. Jajaja...Soy muy remisa a despedirme de mis aparatejos, asi estén pasados de moda. Con decirte que aún tengo la bandeja de los LP funcionando...

                                         ¡Gracias por visitarnos!

                                          Vanesa.

Hola a todos! Buscando info de Cristina Lemercier, después de tantos años de la tragedia, pude dar con este blog, cuyo post me pareció muy completo. En realidad yo no tuve la dicha de ver  "Señorita Maestra" porque en mi niñez no la pasaban (tengo 25 años), sin embargo veía Carrusel (producción mexicana) que creo que era parecida la historia, y la verdad me gustaba mucho. pero a Cristina la pude ver en el programa Boomerang, y cuando años más tarde sucedio la tragedia, no lo podía creer. Me duele mucho cuando alguien se va antes de tiempo. Y el caso de Cristina Lemercier no escapa a esa realidad. Siempre me hice muchas preguntas al respecto, pero como era chica, y antes no existia Internet, me tenía que aconformar con la info que me brindaba la tele de esa época. Hoy por hoy, deseo que cosas tan dolorosas y terribles como ésta, no vuelvan a suceder. La pérdida siempre es irreparable. Deseo que el alma de Cristina pueda descanzar en Paz...

Cecilia F. Cecilia F. 11/07/2009 a las 10:55

Hola, Cecilia:

                                     Muy hermosas tus palabras.

                                     Siempre me resultó sorprendente que nadie le dedicara ningún sitio o blog a Cristina Lemercier, y el hecho de que los medios de comunicación masiva la hayan olvidado de esa manera. Es muy triste. Sus programas fueron muy queridos por los chicos de los 80', quienes ahora, convertidos en hombres y en mujeres, uisieran tener aunque más no fuera un pequeño recuerdito de esa mujer tan dulce , el rostro de Jacinta durante dos años.

                                    Por eso me propuse, entre otras cosas, homenajear al programa que la llevó a la fama y la hizo amar por chicos y grandes. No fue ella la única Jacinta Pichimahuida, pero si una de las más especiales. No olvidemos que Abel Santa Cruz afirmaba que ella le recordaba a su legendaria maestra.

                                       "Carrusel" contaba más o menos la misma historia que "Señorita Maestra", pero aunque los escenarios eran fastuosos, la versión argentina me gustó siempre más. Me gustan muchas producciones mexicanas, pero sorprendentemente no las de los últimos tiempos, cuando Televisa comenzó a manejar presupuestos millonarios. Yo me quedo con los tiempos del "Chavo del 8", cuando los decorados eran menos pretenciosos, pero las historias llegaban directo al corazón de los televidentes.

                                          ¡Gracias por visitarnos! Y ojalá no sea la última vez.

                                          Vanesa.

Estaba buscando, deambulando por ahí y casi sin querer me topé con este blog. Me encanta todo lo que se dice de Cristina. Personalmente pienso que fue una persona muy especial, y que no merecía irse tan pronto, que todavía nos merecíamos mucho más de su presencia...
Yo crecí con "Dulce de Leche", miraba siempre el programa y es aún hoy que en algún cajón tengo el cassette, con canciones como "El loro Lorenzo". . . una especie de tango, que me encantaba.
Felicito a la persona a cargo de este blog, gracias por avivar la llama y mantenerla viva, con este tipo de gestos seguimos conservando a Cristina intacta en nuestros corazones.
Hoy tengo 28 años, y no puedo dejar de emocionarme cuando leo todo el cariño que despierta.
Un abrazo para todos.

Pablo Pablo 17/05/2010 a las 06:02

Hola, Pablo:

                                         Y gracias por tus lindas palabras.

                                          Sí; yo creo que Cristina fue una persona de una rara calidez, muy humana, muy dulce.Los chicos que crecimos con sus programas, como vos o como yo, siempre la llevaremos en el corazón. Para mí, aunque la versión Medrano es la que considero mejor entre todas las que tuvo esta telenovela, la  Jacinta Pichimahuida más querida y creíble, fue y será Cristina Lemercier.

                                           Ella sigue viva en nuestros corazones.

                                            Un besote
                                            Vane.

Soy maestra jardinera vivo en Panama y Selorita maestra y Carrusel de niños fueron dos telenovelas que marcaron mi vida yo quiero ser una maestra com Jacinta y Ximena. Gracias Cristina por  tus enseñanzas, se que en el cielo recibes a los niños y les das todo tu amor

BLEIXEN CEDEÑO FADUL BLEIXEN CEDEÑO FADUL 18/07/2011 a las 00:08

Hola, Bleixen:

                                               ¡Qué lindo mensaje el tuyo! ¿Sabés que muchos chicos que crecieron con Jacinta optaron por el camino de la docencia? Incluso algunos de sus actores, sobre todo en ls años de María de los Angeles Medrano.

                                                 Cristina Lenmercier es ahora, un ángel más en el cielo, y como vos decís, desde allí, sigue velando por aquellos chicos a los que tanto quiso, junto con la verdadera Jacinta Pichimahuida, "la maestra que no se olvida".

                                                  Besos
                                                 Vanesa

Lloré mientras leía los comentarios y me acrode de chiquita cantando y bailando con mi hermana las canciones de Cristina,fue realmente un ser de luz y a la luz volvió para de allí iluminarnos siempre!.Me llene de recuerdos hermosos una vez más!,muchos besos y abrazos a todos! :).

noelia noelia 26/08/2011 a las 18:31

Hola, Noelia:




                                       Bienvenida al blog. Me alegra que la página sobre Cristina Lemercier te haya traído tantos recuerdos. Yo también recuerdo a Cristina con mucho cariño y ternura.



                                         Pero estás equivocada: esa luz que ella era es  "no se fue y volvió". Nunca se fue. Estuvo siempre con nosotros y no nos abandona.




                                        Un beso



                                        Vane.




        

si que lastima morir tan joven recuerdo con nostalgia ese programa hermoso que se llamaba señorita maestra en el 83,que gratos momentos pasaba en mi niñez viendo esa serie,,,como me gustaba,y que triste es ver caer a u n idolo o una actriz de esa categoria asi tan fragilmente....uno cree que nunca mueren,pero eso es inevitable que en paz descanses cristina.....

Hola, Marcela:



                                      Como diría Cirilo: "¡Es la vida!"...Pero también "es la vida", todos los recuerdos bellos que Cristina nos legó a todos. Como digo siempre, cuando uno es recordado , no muere del todo.




                                          Un beso



                                           Vane.





Leí parte de sus comentarios como así también la info de este posteo en el blog, yo soy su nieta María Belén, y quiero agradecerles todo el amor que por ella sentían y sienten, con retazos de textos me hicieron lagrimonear un poco y hasta anhelar tanto tanto que estuviese acá conmigo y me enseñe parte de la adultez que nunca pudo mostrarme. Era tan linda, la mejor abuela del mundo, una mujer maravillosa, daba cualquier cosa por mí, la pasaba tan bien con sus ocurrencias... La siento conmigo y siempre le rezo para que me ayude desde donde esté..



Sólo quería dejarles algo escrito y agradecerles por su dedicación.




Un beso enorme,



María Belén

María Belén María Belén 10/05/2012 a las 05:43
Hola estoy realmente conmovida con todo esto, han pasado muchos años desde que mi señorita maestra se ha ido, y yo recién me entero de su triste partida con el Señor, y eso porque mi hija de 11 años me ha preguntado quien fue Jacinta Pichimahuida, entonces entre al internet para mostrarle su foto y encuentro con este blog que me ha llenado de tristeza mi corazon.... muchas veces me pregunte cual habia sido el motivo de que ya no la viera mas en pantalla, pero su cara angelical siempre estuvo en mi mente y corazon....

Hoy Julio 25 del 2013 quiero darte mis bendiciones y rogar por tu alma mi querida señorita Maestra...

Dios te cuide por siempre...
Alexandra

Deja tu comentario Hoy, como doce años atrás, un adiós a Cristina

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