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Gus y Marisa entrevistan a "Palmiro".

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  Queridos Jacintófilos:

                                                            Al volver de mis vacaciones en las sierras, me encontré con el mejor regalo para mi espíritu: un reportaje a Omar Lefosse, el "Palmiro Cavallasca" de la versión Lemercier.

                                                            El crédito no me pertenece en absoluto: todo el trabajo, las fotos y el esfuerzo, son  enteramente de Marisa y Gus, de Gus y   Marisa, cuyos múltiples blogs se demuestran una caricia para el espíritu. Por eso, a la hora de las felicitaciones, no me las hagan llegar a mí, sino a estos dos laburantes de la nostalgia, quienes día a día, se rompen el alma para ofrecernos un lindo retacito de recuerdos que todos les agradecemos.

                                                             Disfruten de este sentido reportaje a uno de los "Palmiros" más queridos de la tele. Yo voy a publicar las dos partes del reportaje acá, con el permiso de Gus y Marisa , pero ambos pertenecen a sus los respectivos blogs . El segmento número uno se puede encontrar originalmente en el blog de Marisa Catania:

                                                                 elayervuelveami.blogspot.com 

El segmento número dos en el blog de Gus:

                                                               teleretrotv.blogspot.com

                                                               ¡Vamos con la primera parte, y fuerte ese aplauso a nuestros amigos de ley!

Tenés un geniol...

O algo para el dolor de cabeza...?Por que la verdad me hiiiirveee la cabeza...(Omar no me conocía en persona hasta ese mismito día...)Esta fué mi entrada , pero casi mi salida de un puntapié...Es que si no veía a Gustavo Pedrosa entrar atrás mío y hacerle una sonrisa y presentándome rapidamente ,Palmiro,con su mirada de fastidio harto ya de los mismos chistes, casi me manda una "Palabrota" ...



Palmiro Cavallasca no es un personaje, sinó que es el mismísimo Omar Lefosse en su niñez.Una charla de casi dos horas y media, entre mates, risas, y buenas aventuras...Nos fuimos de su Kiosco sin ganas de salir, es que Omar es súper simpático..Nos hizo sentir como amigos de siempre, contando anécdotas , compartiendo lo que es su vida dentro de ese kiosco...Que me dejó con el ojo cuadrado de las cosas que suceden dentro...En un par de horas pasó de todo un poco.
Otra vez quiero agradecer a Gus , por confiar en mí para esta nota que nos dejó con un sabor a ternura .Así tan oso como se lo vé...Es el mismito Cavallasca:

M: ¿así que te gusta la comedia?
O
: Un día Raúl Rizzo me dijo: “Vos no tenés que decir que te gusta la comedia, vos tenés que decir que sos actor”. Pero sí, me gusta la comedia. Cuando viene la gente a comprar y me dicen “sos igual ”, yo les digo: ¡no, no soy igual a Palmiro, yo siempre fui así, así soy yo!. No “hago” el personaje. Y a veces se van sin comprar nada pero se ríen, les hago chistes en doble sentido. Por ejemplo, acá atrás puse un cartelito que dice “tengo los huevos en la heladera” y debajo escribí “Kinder” (risas). Y entonces se prenden, me dicen “ay, pero… ¿tenés frío?”. Y yo no lo hago para capturar gente, soy así. Por ejemplo está Carlitos, que es mi amigo y socio y él es distinto, nada que ver conmigo.


M: para muchos de nosotros seguís siendo Palmiro, a mí me cuesta decirte “Omar”.


O: Yo me quiero despegar del personaje, pero la gente no. Entonces me engancho a hablarles, les digo los nombres verdaderos de todos los personajes, y mi socio me dice “ahí empezó el egocéntrico, el centro del mundo”

Mientras charla con nosotros, ingresan clientes en diferentes momentos. En varios casos para hacer recarga virtual, y no lo logran ya que no funciona el sistema. Una vez que se va uno de ellos, nos dice:

O: Debe haberse caído el sistema… Ahora vas a ver que yo le cargo al mío y seguro que funciona… (tipea sobre la maquinita). Ahí está, ¿no te dije?. (risas) y bueno, tengo diez pesitos más… el problema es que ahora tengo que ponerlos (risas).
 

M: Omar, y ¿cómo combinabas la actuación con la escuela?
O: Justo estaba terminando la primaria cuando fue el cásting de Señorita Maestra…

G: O sea que ustedes eran más grandes que el grado que representaban….


O: Sí. El que trabajaba era mi viejo, hacía publicidades en películas, hacía de extra, eso siempre le gustó. Actuó en muchas películas de Olmedo. Entonces él escuchó la convocatoria en donde pedían a chicos para actuar en Jacinta Pichimauida de tal y tal edad. Él me había llevado a un cásting y junto a mi hermano trabajamos con mi viejo en un aviso. Entonces, él sabía cuál era el programa y me dijo “vamos”. No quería ir, le dije “tengo deberes”. Me dijo: “vamos con tu hermano”. Y bueno, cuando llegamos a ATC supe que había 4.000 chicos para el cásting. Los iban eligiendo en tandas de a 20, de a 100... En el jurado estaban Cristina Lemercier, Marta Reguera, que era la directora, y el productor Washington Lovera. Te hacían parar y te decían: “hable”. Me preguntaban: “¿Cómo te llamás?” y yo escuchaba a los otros, que eran picarones, sabían el personaje. Yo decía: “Omar” y me tildaba. Lloraba. Me decían que me tranquilizara, porque estaba nervioso. Había 600 rubias, 400 pelirrojas, 300 negros, 300 gordas, pero gordos éramos 3. Y los otros dos que estaban conmigo eran morochos. Pero después me di cuenta, cuando vi a los anteriores Cavallascas, que ellos no “pegaban” porque buscaban a alguien con el pelo más desprolijo, y tímido, así que sin saberlo, hasta ahí venía bien.


M: Pero no te imagino tímido…

O: Por ahí tartamudeaba si algo no lo sabía, pero ahora, cuando me hacen una nota por radio, cierro la puerta, pongo el grabador y me grabo. Después me escucho y voy puliendo cosas. En radio me siento más suelto.

G: ¿En el cásting te calmaste?
O: Eran 3 partes. Después me hicieron la segunda y la tercera, y yo me daba por perdido sin saber que a ellos les estaba gustando. Me pidieron que les contara algo más. Les dije: “Me llamo Omar, vivo en Aldo Bonzi, pa pa pa pa, toda la pelota”. Los otros tenían discursos como “los zapatitos me aprietan, las medias me dan calor…” Entonces, me dijeron: “tenés que decir ‘me hirve la cabeza’”. “Hirrrrve, no ‘hierve’”. “Vos tenés que hacer como si tuvieras un problema de matemática y no te sale”. Me tenía que tocar el pelo con una mano. Me lo toqué con las dos manos, lo dije y cuande bajé las manos, el pelo me había quedado parado. Marta Reguera aplaudió, y al rato le dijeron a mi vieja: “usted, la mamá de Omar: quédese a un costadito, lleve a su hijo a la confitería de abajo, tomen algo y después vuelvan”. Así que me comí el garrón de los demás pibes y luego fuimos con Marta Reguera, nos presentó a Cristina Lemercier, nos dijo que ella iba a ser la maestra del colegio y que yo iba a ser Palmiro Cavallasca, un chico al que le costaba estudiar.

G: Cuántos años tenías en ese momento?
O: 13 años. Y tenía el cartelito que había repetido como 2 o 3 veces cuarto grado, una cosa así. Así que quedaba bien si yo era más grande. Lo que no podía hacer era una segunda parte porque, por ejemplo, Chiquititas o Rincón de Luz, pueden hacerlo, porque los chicos crecen y la gente quiere ver cómo crecen, pero en un colegio no se podía… Encima yo era más alto que la maestra y cambiar el personaje no iba a ser lo mismo. Es más, cuando terminó el programa, Romualdo Quiroga, que hacía de mi viejo, hizo una obra de teatro que se llamaba “La Familia Cavallasca”, estaba él, Nené Malbrán, Cirilo, y Palmiro era otro, porque yo era muy alto, así que me perdí una changa extra.
Después que terminó el programa fuimos a Perú, y allá el programa lo repitieron, como acá repiten El Chavo. Habían pasado cuatro años.

G: ¿Conociste a Alejandro Lamarque, el Palmiro anterior?. ¿Los chicos de los ciclos anteriores se acercaron a ustedes para darles consejos?
O: No lo conocí. Una vez sola vino un morocho alto al canal diciendo que era Cirilo, y creo que la que hacía antes de Carola, pero nada más…


M: ¿Se llevaban bien o grababan y se iban?

                                                   ¡Y se va la segunda!

 

29/12/10

"HIRVEN" LOS RECUERDOS (Nota a Palmiro Cavallasca)

Hablar con Omar Lefosse es hacerlo con Palmiro Cavallasca. Tras casi dos horas y pico de mate, junto con Marisa realizamos esta nota (ver primera parte en http://elayervuelveami.blogspot.com/2010/12/tenes-un-geniol.html ) y la gran sensación es que hablando con él, uno puede sacarse varias dudas que siempre giraron en torno a esta inolvidable telecomedia de los años '80 escrita por Don Abel Santa Cruz y emitida por ATC en 1983 y luego por Canal 9 con el nombre de "Séptimo Grado... adiós a la escuela". Compartimos entonces la segunda parte de esta nota a Omar Lefosse "Cavallasca":

M: ¿Se llevaban bien o grababan y se iban?

O: Cuando grabábamos éramos amigos y cuando terminábamos nos íbamos porque yo vivía en Aldo Bonzi, tenía dos horas de viaje. Eran jornadas muy largas. Así que nos juntábamos los fines de semana. Yo me juntaba con Cirilo, Siracusa y Anselmi.

M: ¿Cómo era Cristina?.
O: Dos capítulos grabábamos por día, desde las 12 del mediodía hasta las 10 de la noche, la veía más a ella que a mi vieja. Cuando nos despedimos, ell me firmó una foto que dice “para mi cuarto hijo” o “para mi hijo de la vida, te quiero mucho, tu segunda mamá”. Yo le iba a poner “mi segunda mamá” pero se me adelantó. Tenía 13 años y ésa era la imagen que ella nos daba. Nos ayudaba cuando nos equivocábamos, venía al camarín, estudiábamos la letra. Era macanuda, laburaba muy bien. Lo mismo Romualdo Quiroga. Con Efraín (Héctor Fernández Rubio) hasta el día de hoy nos hablamos por teléfono.

G: ¿Te llaman de la tele?
O: De Anabella, me llaman pero no pagan, hay que ir gratis. Lo mismo mi viejo, hasta el día de hoy sigue yendo a cástings, él me lo cuenta y yo ya me despegué de eso. La vez pasada me dijo “voy a lo de Anabella”. Le pregunté de qué iba a hablar y me dijo que de su profesión de extra y todo eso. Mi viejo aparece en la película “Pelota de Trapo” (nos muestra el afiche), trabajó con Toscanito, y en las de Olmedo y Porcel. Entonces le volví a preguntar en carácter de qué iba y me dijo “como el papá de Cavallasca”. Le dije que tenía que ir por él, no por mí. Dicho y hecho, fue y dijo que era mi viejo. Media hora antes de salir al aire, el remise estaba ahí. Antes de salir me dijo que les había contado en las películas en que había trabajado y que al final “les dijo”. “¿Qué les dijiste?”, le pregunté. “ Que era el padre de Cavallasca”. Bueno, me pareció bien porque era algo que sumaba. A la media hora lo llamo y le pregunto qué pasó, que al aire no estaba, Me dijo que el productor le había pedido que fuera conmigo, la nota se la daban pero tenía que ir yo. Es decir, le pusieron esa condición. Le dije a mi viejo que lo conveniente hubiera sido decirlo pero en medio de la charla con Anabella, pero que fuera por él, y no por mí. Entonces le pregunté que hizo y me respondió : “yo me planté, le pedí una luca para mí y tres lucas para vos, Si quieren que venga con Palmiro (porque mi viejo me dice Palmiro) nos pagan esto”. Claro, el productor le dijo “un gusto conocerlo, pero acá no se le paga a nadie”. Le dije: “gracias papi me hiciste quedar para la mierda” (risas).

M: Omar, ¿el que está en Facebook como Palmiro sos vos?
O: No, no sé quién es ése. Y hay uno que dice ser el verdadero. Por ahí es alguno de los anteriores, no sé.


M: ¿Y es parecido a vos?
O: No, nada que ver. El primer Cavallasca tendrá que tener ahora 56 años. El segundo, 47, 48 y yo tengo 41.

M: ¿Y qué pasó con el material? ¿quién lo tiene?.
O: Según me dijeron, hay cosas rescatadas de Estrellas Producciones. También dijeron que supuestamente, cuando Sofovich agarró Canal 7 borró para usar las cintas, pero no creo que Sofovich haya hecho eso, es imposible, él es del palo. Después dijeron que está todo en México. Abel Santa Cruz era el autor y cuando él falleció, la mujer vendió los derechos de Jacinta Pichimauida a Televisa de México. Entonces parece que Estrellas Producciones había comprado algo.

M: ¿No te gustaría tener el ciclo para verte?
O: Y sí, pero es jodido tener el ciclo entero. Bah, los dos ciclos porque después fuimos a Canal 9.

G: Claro, “Séptimo Grado, adiós a la escuela”
O: No fue un fracaso, pero yo estaba muy grande. Fue a mediados del ’84 y terminó antes del ’85. En ese transcurso vamos a Perú. Fue volver a la tele, me acuerdo que estaba en Canal 9 y me preguntaban “¿vos vas a hacer de Palmiro Cavallasca?”, Y yo les decía: “No, yo ‘soy’ Palmiro Cavallasca” (risas). Me acuerdo del primer bocadillo mío, tenía que decir la frase “me hirve la cabeza”. Y no me salía el bocadillo y ahí tenía que agarrarme la cabeza con una sola mano, ya no estaba Marta Reguera, el director era Eliso Nali y como había una sóla cámara, me decía que tenía que agarrarme así porque la cámara me enfocaba. Después volvió Marta Reguera y dijo “¿qué pasa acá?”. Estuvo un par de meses y se fue.

G: Ah, volvió Marta…
O: Sí, pero la mano había cambiado. No había padres, éramos todos chicos.

G: O sea que Romualdo Quiroga no estaba…
O: No. Nosotros estábamos contentos que volvíamos a la tele, y en un momento estábamos estudiando, teníamos como tres libretos adelantados. Yo me “pongo de novio”, bueno ésa era otra, “ponerse de novio”, “noviazgo”… Uno se podía poner de novio pero con alguien que estaba allí, del grupo, pero no, inventaron un almacén. Voy a comprar y me gusta la que atiende el almacén. Pero eso ya parecía más de adultos, no de chicos como veníamos haciendo. Entonces voy a “comprar queso”, y la otra me dice “¿qué queso querés?” (hace la gesticulación)

M: ¿Qué actriz era?
O: No me acuerdo el nombre, tengo una foto pero no me acuerdo el nombre. Y me dice “bueno, tenés queso de acá, tenés éste, ¿querés probar un poquito?” (hace el tono de burla) y yo decía “siii, cómo no” (risas). Y nace como un romance.

M: No me acuerdo de eso…
O: Mejor, ¡ fue horrible!. ¡Que nadie llegue a conseguir eso!. Y apareció un hermano, que dijo: “¿qué pasa?”. Yo dije: “nada, me estaba atendiendo”. “Ah, porque los veía cerquita”, dijo él. Entonces, armaron la historia. Luego el hermano, que era re cuida, se juntó con una patota para pegarme. Fue la primera vez que hicimos exteriores, fue en una plaza cerca de Canal 9, por Dorrego. Yo llevaba una camisa blanca. Bueno, me dicen que va a haber una pelea, me pidieron que pareciera real, yo pregunté “¿me van a fajar en serio?”. “Uh, va a haber chocolate”, me decían. “Chocolate” significa cuando hay sangre. Entonces vengo caminando, se me vienen los tres al humo y yo jamás le había pegado una piña a nadie. Bueno, me tiran al piso, hay un primer plano con mi cara y el flaco que me va a pegar con un tronco. Y termina ahí con Jacinta en el plano diciendo: “¿qué habrá pasado con Palmiro?. ¿Estará vivo?” (hace la imitación)
Y de pronto me dicen “va a volver Romualdo Quiroga”. Claro, era mi “viejo” y alguien me tenía que cuidar, por eso tenía que aparecer de nuevo.

G: Lo tuvieron que convocar…
O: Claro. Nosotros, cuando terminamos el programa, continuamos haciendo teatro, íbamos por los barrios, pero antes de terminar “Séptimo Grado…” ya estábamos haciendo teatro, entonces la gente no entendía cómo habían pegado un troncazo en la cara y en el teatro me veían bien y me preguntaban: “Palmiro, ¿cómo estás?” y nosotros respondíamos que eso era algo “del otro programa” (risas). Bueno, yo estaba contento que volvía Romualdo Quiroga, tenía los tres libretos estudiados y me paró Alberto Marchi, que era un productor, me dijo que vaya a maquillaje, y que los libretos habían sido cambiados por cuatro hojas. Tres libretos enteros habían cambiado por cuatro hojas. Le pregunté qué pasó y me dijo que el ciclo se levantaba. Entonces no hizo falta que volviera Romualdo Quiroga. El programa había terminado un viernes con mi cara golpeada y volvió un lunes, estando sentado en mi casa con Anselmi y con una curita nada más. Ya había pasado tiempo desde la paliza, así que me quedé sin novia y sin viejo (risas).

G: ¿Y por qué terminó?
O: En ese momento Jacinta estaba con cara de culo, Efraín también, y nosotros íbamos a preguntarle a Jacinta. Nadie me lo supo explicar. Con el tiempo me enteré lo que pasó. Cristina se peleó con Romay porque en el patio estaban muchos chicos, algunos hablaban y otros no. Entre los que no hablaban había entrado uno de los hijos de Romay. El chico había entrado al vestuario, se puso camisita, corbata y fue al patio. No sé cómo se enteró Cristina y se enojó porque el chico se había puesto solo y lo hizo sacar. Ahí vino el problema y se levantó el ciclo. No me acuerdo del final, habrá sido muy malo para que no me acuerde.

G: Recuerdo que ustedes se despiden llorando y vos le decís que la van a visitar y ella te contesta que al principio sí, pero que luego cada uno irá por su lado.
O: No me acordaba. Sí del primero, ése me acuerdo patente, porque era la presentación…. Estaba la voz del locutor que decía “y ahora vamos a conocer al alumno Palmiro Cavallasca” y aparecía Romualdo Quiroga en el taller, yo me olvidaba la letra y él me decía “vos tenés que hacer de burro, mancharte con grasa cuando venís al taller”. Me decía “no te pongás a llorar porque te voy a dar una que te va a hervir la cabeza de verdad” (risas). Era duro Romualdo pero aprendí. Me hacía reír mucho.

M: ¿Y te quedó merchandising?
O: ¡Ah, qué palabra jodida la tuya!. En ésa época no se decía así (risas). Creo que había pero trucho, no tanto legal. Lo que sí estaba era el álbum de figuritas y los discos. Sacamos dos, uno marrón con la cara de Cristina y otro donde estamos en una pileta. Yo no quería saber nada con la pileta, tenía complejo de gordo (risas).

G: ¿Lo de la pileta adónde lo hicieron?
O: En Parque Norte.

G: Creí que era un anticipo de alguna versión veraniega como se había hecho en el ciclo anterior…
O: No, lo que pasa es que coincidió la presentación del disco cuando fuimos a hacer la temporada en Mar del Plata.

G: ¿Asistía a las grabaciones Don Abel Santa Cruz?
O: La obra de teatro la había escrito él y fue los dos primeros días. En la televisión, fue dos días. La idea era de él pero lo escribía otro.

G: Claro, la historia es real.
O: Sí, eso decía.

G: Está editado en un libro llamado “Cuentos de Jacinta Pichimauida”, y relata las aventuras de sus compañeros en torno de Jacinta que fue real.
O: Sabía lo de la radio, y cuando estuvo en la revista Patoruzú.

G: Con el correr de los años da la sensación que muchos de ustedes (no es tu caso) le escapan a los reportajes y se dice que la actitud de Lucía Puenzo influyó en ello al publicar el libro de “La Maldición de Jacinta Pichimauida” en donde utilizó notas realizadas a ustedes.
O: No, la molestia vino por eso, porque ella dijo “que nos había entrevistado” y no nos hizo ninguna nota, no habló con nadie. Ella se metió en una editorial y empezó a utilizar recortes. Una vez salió en Clarín diciendo que se basó en hechos reales y conmigo no había hablado nunca. Pasó un tiempo y me dijeron que en el libro se hablaba de mí, diciendo que yo era remisero… después confundió a Graciela Cimer con la Etelvina nuestra, Laura Tuny. Cimer fue la Etelvina del ciclo anterior y ella daba a entender que había actuado con nosotros. Luego habla de la muerte de Cristina, la muerte de Martín, que era un compañerito nuestro y murió en un accidente automovilístico. Ella confirma que Cirilo y Siracusa fueron a robar… Ahí aparecí de nuevo en la tele, cuando fue lo de Cirilo y Siracusa.

M: ¿Ah si?
O: En ésa época yo vivía en el kiosco y no quería salir cuando vi los móviles de Crónica y de otros canales. Pero uno entró y me enganchó. Fui a lo de Mauro Viale, que ya me conocía de la otra época y Mauro, conmigo, diez puntos. Fue muy respetuoso y me dijo las preguntas que me iba a hacer y que no iba a sacar nada de contexto. Cuando sale Cirilo nos avisaron a Efraín y a mí para “recibirlo”.

G: Ahora está libre ¿verdad?
O: Sí, pero no lo ví más. Lo fui a buscar pero desapareció. Cuando vino el corte le dije “negro vení acá. Contame la verdad yo no voy a decir nada. Él estaba muy perseguido creyó que la cámara lo seguía. Le pregunté por qué se comió tres meses si no había hecho nada. Entonces Cirilo me dijo “¡qué buena pregunta, hacémela!”. Cuando volvimos del corte, le pregunté y me dijo “ah, no te lo puedo contestar”. Hasta ahí yo ponía las manos en el fuego por el negro pero después me empecé a correr. Luego la llamé a la mamá, se había mudado. No supe nada más, antes el hermano lo defendía a muerte y después no lo defendió más.

M: ¿Volviste a ver a los chicos?
O: No…tenía los celulares de algunos… al último que vi fue a Cirilo en el caso que te contaba, a Fernando (Florentín) que se casó con Bibi (Andrea Rodríguez). A Graciela Clusó la vi en un reportaje y ella decía que “era actriz”. A Etelvina cada vez que la veía le preguntaba cuándo sacaba el disco porque nos encontrábamos con varios una vez por año, siempre había al menos un reportaje por año y le preguntábamos y nos c… de risa.

M: ¿Era similar al personaje de Etelvina o nada que ver?
O: No, nada que ver. Era diez puntos. Lo que pasó es que el trato que teníamos todos en el programa se desfiguró cuando tuvieron diez o quince años más. La esperanza que tengo es si la veo a Gloria Carrá, podremos estar abrazados un año y medio. Vos ves los recuerdos y las cosas que te escribían, por ejemplo “te quiero sos mi mejor amigo, te recontra quiero y te quiero y te quiero”. Con Gloria había otra cosa, ¡no amor eh!, sino amistad. Hacíamos trabajitos con ella fuera del programa, por ejemplo una propaganda para Billiken, la madre de ella tenía experiencia y ayudaba.

M: Y la publicidad aquella en la que empezabas las clases con tu hijo…
O: Yo estaba manejando un remise, cuando me llamaron de una productora y me dijeron: “nos gustaría que hicieras una publicidad”. Ya me la veía venir, les dije: “a ver, sorprendeme, tengo que hacer de… “. “Cavallasca” dijo ella. Pero ya habían pasado 17 años, y la verdad, no me calienta hacer de Cavallasca hasta que me muera. Es más, estaría bueno que nosotros hiciéramos de padres de nuestros hijos en la escuela, eso estaría bueno. Bueno, entonces la productora me dijo: “Esto transcurre en un Supermercado, que sería Norte/Tía, y comprando una línea de equis productos, esos productos tienen premio como ser mochilas, bicicletas, útiles, guardapolvos, etc. La idea es que entres vos, serías Cavallasca e irías de la mano de un nene que es supuestamente tu hijo”. Y ahí me iba gustando más, me iba contando y se me caían las lágrimas

M: Que lindo momento…
O: Entonces, me dijo: “Dada la posibilidad que los premios están buenos, a vos te pica el bichito y querés terminar el colegio”. Me senté entre varios pibes, la maestra pasaba lista y de pronto dijo “Palmiro Cavallasca”. Y yo con mi voz digo: “Presente señorita”. Tenía pelo largo y chiva y me hicieron afeitar. Después me llevaron a una peluquería. Me hicieron un buen arreglo. Y aparecí mostrando los premios, cuando el locutor decía que se podían ganar una bicicleta, aparezco encima de la bicicleta y el efecto con el humito como que la había reventado (risas). Después decían que podían ganar una computadora, y estaba mi hijo tocando el Mouse y yo aparezco con una ratonera y la pongo en el Mouse. Entonces después acariciaba la cabeza de mi hijo y remataba diciendo “por eso papá y mamá me decían que terminara el colegio”. Era simpático el aviso, porque yo lo acompañaba hasta la puerta a mi hijo y me imaginaba que estaba dentro del aula… Gracias a ese aviso estuve en varios programas haciendo el “chivo”.


G: ¿Por qué no estuviste más en la tele?
O: Me lo explicaron cuando buscaba representante. Me dijeron que yo había sido Cavallasca, que fue un éxito y que debía ir a Suar o a Tinelli, que en ese momento estaban convocando figuras de antes. El problema es que fui a Ideas del Sur, todo muy lindo, pero en la recepción estaba una piba de veinte años. Yo, con cuarenta. Andá a explicarle a una de veinte quién sos… Y esa cosa de andar explicándole no me iba, lo hice. E insistiendo, lograba llegar pero me trataban como un actor que buscaba trabajo y yo quería hablar con alguien de más arriba, que me conociera. Yo no quería un rol protagónico pero sí la posibilidad de hacer un personaje. Me llamaron a los pocos días y me dieron un bolo para Son Amores. En principio le iban a dar tres bocadillos a uno y tres a mi y decidieron darme los seis bolos a mí, se ahorraban un actor. Hasta ese momento los que estaban ahí no me conocían. Entró Miguel Angel Rodríguez, y en la escena yo tenía que separarlo de Mario Pasik, porque se estaban peleando. Para mí era todo nuevo, el micro ése que le llaman motorman, los exteriores. Antes nosotros grabábamos 12 horas al día en cambio ahora grabás tu parte y te vas. Grabamos la escena y Miguel Angel la para. Dice: “acá todo muy lindo, nosotros tenemos cuarenta y pico de ráting, tenemos los galancitos, somos famosos, (me agarra) pero éste que está acá, ¿saben quién es éste?. Este muchacho es más famoso que todos ustedes. ¡Es Palmiro Cavallasca, señores!. Todos aplaudieron. Ahí me empezó a picar el bichito. Lo hicimos, y en la escena le digo a él, “Todo bien señor Sánchez, pero mi hermana es fanática suya, ¿me daría un autógrafo para ella?”. Y él, fuera de libreto, me dice: “está bien te lo doy si vos me das el tuyo, porque mi hermana es fanática de Palmiro Cavallasca”.

G: ¿Había problemas en mencionar tu apellido en el aviso de Norte?
O: En ese momento la productora tuvo que pedir permiso porque los derechos los tiene la gente a la que la viuda de Santa Cruz les vendió los derechos. Al final les pagaron diez mil dólares sólo para poder decir “Palmiro Cavallasca”. A mí me dieron cinco mil. Después me encontré con el padre del que había hecho de mi hijo y me dice “a mi pibe le pagaron cinco mil dólares?. No sabés la vena que tenía…

G: También estuviste en “El Profesor Punk”
O: Sí, con Jorge Porcel. En la película, él grababa la misma escena varias veces pero con chistes diferentes y luego elegían uno. Cuando grabé con Miguel Angel Rodríguez también se hizo eso.

G: Y hace poquito en Todos contra Juan…
O: Sí, se emitió en dos capítulos mi participación. Allí hacía de Omar, no de Cavallasca. Si ahora me llamarían de algún lugar, iría. Ni siquiera preguntaría cuánto me pagan…

Luego nos mostró el álbum de fotos y recuerdos de Señorita Maestra. Varias junto a Cristina Lemercier, Cirilo y Meche. Nos muestra una ilustración que le hicieron.

M: ¿Sos conciente todo lo que tu personaje generó en la gente?
G: ¿Eras el más destacado, no?. Junto con Cirilo, claro.
O: Y, yo no lo voy a decir mejor decilo vos… (en eso entra un cliente). A ver señor:¿quién era más importante? ¿Cirilo o Cavallasca?
Cliente: ¡Cavallasca!


Y entre las risas finales, se nos pasó una tarde a puro mate y con un corazón que nos “hirvía” de emoción y nostalgia…

 

Gus.."
NOTA: Es importante destacar que las fotografías, el trabajo de edición, la redacción y la realización física de este reportaje, pertenecen a Gus Pedrosa y a Marisa Catania, no a quien les escribe en este momento.
  
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 

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Comentarios Gus y Marisa entrevistan a "Palmiro".

Hola Vane
Muchas gracias por postear esta nota!
Cuando la realizamos, lo primero que pensamos fué en ofrecértela a vos para este hermoso sitio que los recuerda con tanto cariño.
No tenía tu mail, así que me tomé el atrevimiento de pedírsela a Gus, y en cuanto quedó terminado...Te envíe el mail a montacuto@yahoo.com.ar.
Imaginábamos que estarías de vacaciones, y que no chequebas tu cuenta por que no tuve respuesta!!...Pero por lo que veo nunca recibiste el mail che!! :-) .
Un beso
Marisa Marisa 13/01/2011 a las 20:25
Hola, Marisa:

                                           Jajaja...Te cuento por qué no lo recibí. Sí estaba de vacaciones, como te conté, pero chequeaba mis correos cada tres dás, más o menos. La cosa es que si lo mandaste a montacuto@yahoo.com.ar nunca pudo haber llegado, porque mi correo es vmontacuto@yahoo.com.ar  ¡Te comiste la "v"! No importa. Lo que cuenta es la intención y la de ustedes fue muy buena. Gracias por haberme querido ofrecer este excelente trabajo de ustedes para el blog. Además me encantó la nota. Estuvo muy bien hecha. Gus y vos son ya dos profesionales. Y de Palmiro, ¿Qué puedo decir? Derrocha simpatía y naturalidad como siempre. No se la cree para nada. Como digo siempre, un verdadero grande.

                                       Un besote y gracias de nuevo.
                                       Vane.
Muy entretenido reportaje, lo leí dos veces y entiendo que Omar tiene que estar trabajando hay mucho mediocre dando vueltas y lefose tiene talento eso se trasluce en la nota felicitaciones!
José
José José 26/01/2011 a las 15:16
Hola, José:

                                     ¡Bienvenido! Y concuerdo absolutamente con vos. Omar Lefosse es un actor talentoso y desaprovechado. ¿Cuántos "inflados" de último momento están cubriendo roles en los que él sería mandado a hacer? Pero como vos bien sabrás, a veces la "palanca" logra convertis a un mediocre en Laurence Ollivier...

                                        Besos
                                        Vane.
Buenos días, esta nota engalana el blog de ustedes y da para sacar muchas conclusiones de lo que se habla en ella.¿qué creen uds de todo lo que contó Omar? me desayuné lo que era la televisión de antes.
felicitaciones por el sitio
Héctor
Héctor Héctor 29/01/2011 a las 13:24
Hola Vanesa , veo que esta nota que  con bombos y platillos posteaste no es de agrado para los fanas de "Señorita maestra"...Jajajaj que pasó? hicimos preguntas que nadie hubiera querido saber?...Lo digo por que me parece muy raro que en este blog donde homenajeas a los chicos de srta maestra nadie salió a opinar...Claro no están obligados  pero que raro no te parece?... ;-)
Un beso y buen fin de semana
Marisa Marisa 29/01/2011 a las 15:01
Hola, Marisa:

                                        No es tan raro...Yo soy una maestra experimentada y se que mis alumnos están de vacaciones o , con estos calorazos no consultan el blog tan facilmente como en invierno.  A mí misma me cuesta sentarme a consultar los sitios y blogs que sigo en estos días. El verano no es una etapa para novedades. Se fehacientemente que  varios de "mis chicos" no están de Buenos Aires y no tienen acceso fácil a internet. Cuando vuelvan ya comentarán la entrada. Ojalá así sea, porque el laburo de ustedes lo amerita.

                                           De todos modos, te cuento que me ha sucedido poner muchas espectativas en una entrada y no tener con ella, gran repercusión. En notas por las cuales no daba un peso, en cambio, me llovieron comentarios (y todavía me llueven). ¿No es  rara la conducta humana?

                                               Un besote
                                                Vane.                               

Deja tu comentario Gus y Marisa entrevistan a "Palmiro".

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