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¡Caramelos! ¡Chocolates! ¡Palito, bombón heladooo!

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   ¿A qué negarlo? Fue el propio Abel Santa Cruz quien me dio la idea de escribir sobre ésto. En su libro hay un capítulo entero dedicado a las golosinas típicas de fines de los años 10 y comienzos del 20', y  considerando la condición de chicos de los alumnos de Jacinta Pichimahuida, semejante cuestión capital no podía dejarse de lado. ¿A qué pibe no le gusta paladear un caramelo, disfrutar de un buen alfajor, saborear un chupetín, romperse los dientes tratando de partir un turrón? Mal chico ha sido quien no quiso probar un dulce antes de comer, probocando el enojo de los padres "porque después ni probás la cena",  o aquel que , al mejor modo de Carola Quiñones, no se mandó una "Manón" a escondidas, ocultando la cabeza bajo el banco para que la "seño" no lo descubriese (estaba prohibido comer en clase...¿Se acuerdan?).

   Pero yo quería traer a colación, las golosinas con las cuales se regalaban Meche, Cirilo, Etelvina, Cavallasca y compañía. Los verdaderos. A muchas de ellas las seguimos degustando, por estar todavía en vigencia, como el caramelo "Media Hora" o los pirulines, pero otras son menos conocidas y me gustaría rescatarlas del olvido .

   Podemos empezar por los Chiclets Adams. Ustedes me dirán: "¡Eh, pero si los Chiclets Adams  son más conocidos que la ruda!". Bueno, muchachos...sí y no. Sí, porque hoy todavía los consumimos en sus variantes tutti-frutti, menta y mentol. No, porque en tiempos de Jacinta, había dos sabores adicionales de los que ya no podemos disfrutar: Adams Sen-Sen y Adams Black-Jack. El primero, remite a otra golosina a tratar luego, el Sen Sen, el cual perfumaba el aliento con un idefinido sabor con dejos a menta y orozuz, aunque nada dulce. El segundo, era, precísamente de orozuz. Por otra parte, la creatividad de aquellos tiempos bautizó a los sabores todavía en vigencia, de otro modo. El de tutti-frutti se llamaba , - derrochando sentimientos pro-yanquis por todas partes - "California Fruits" y el de menta ,"Pepsin". Aún no existía la variante mentol. El chicle, era una novedad en Argentina  , puesta de moda por las películas de Hollywood, donde las actrices, personificando a despreocupadas "flappers", mascaban esta golosina como camellos continuamente.Aún no se había popularizado la variante confitada y por supuesto, ni hablar de chicle globo. Los chiclets de ese entonces tenía forma de tabletitas, como aún pueden encontrase en algunas marcas. Las revistas promocionaban su ingesta, alegando que fortalecía las encías, blanqueaba la dentadura y ayudaba a hacer correctamente la digestión...Quizá tuviesen razón en lo primero, porque el acto de mascar ayuda mucho a mantener las encías en buen estado, pero ignoro si el chicle blanquea los dientes y mucho menos si logra hacernos caer menos pesado el guiso de lentejas de una fonda. Se me antoja que no.

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   Aunque si antes hablamos de Sen-Sen, justa es una presentación más detallada de esta golosina. A nuestros abuelos y bisabuelos les encantaba, pero no sé si se le puede dar con justicia, el nombre de "golosina". No era tal cosa. Por lo pronto, carecía de dulzor. El Sen Sen venía en forma de unas especies de piedritas negras y duras, muy pequeñas, como con forma de conitos y una mezcla de sabores en la gama del mentol, aunque con toques de orozuz. Ustedes se preguntarán cómo puedo describir tan bien el Sen Sen sin haberlo probado nunca...pero el caso es que lo probé. En EEUU, Canadá y Francia, sigue en el mercado, y durante el furor del "todo importado" en tiempos de un presidente innnombrable, cuando hasta golosinas de afuera traíamos, me saqué el gusto: los ví en un centro de compras , sueltos y como mis padres me habían hablado tanto de ellos, compré una bolsita. Venían en su variante negra, y bañada en un colorante plateado. Los encontré simplemente deliciosos. En tiempos de Jacinta y después, el Sen Sen era favorito para combatir el mal aliento matinal y lo usaban mucho los novios ante de la cita con el ser amado...cuando no los adolescentes que empezaban a fumar y querían ocultar el hecho ante sus padres o profesores

 

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   Y si estamos con el orozuz, no nos podemos olvidar de los caramelos "Media Hora", todavía vigentes y siempre deliciosos, aunque hayan salido ahora algunos detractores moderno-progres quienes aseguran, son espantosamente horríbles y los chicos los comían obligados "por no haber otra cosa". Acá lo tengo que desautorizar a Don Abel con todo el respeto que le tengo, pues su afirmación clasificando a este caramelo como una "bolita de durísima azúcar" es falsa. No es de  azúcar quemada esta golosina : "Media Hora" tiene gusto a orozuz, un sabor que fue perdiendo presencia entre nosotros , aunque en los 20 y 30 llegó a ser tan popular, que el indio más famoso de la historia de nuestra  historieta fue bautizado en su honor. Nos referimos a Patoruzú, cuyo nombre se formó al practicar la conjunción entre la palabra francesa "pâte" (pasta) y el término "orozuz" algo modificado, con lo que se llegó al resultado final conocido por todos...

   También recuerda Santa Cruz los famosos pirulines - eternos, siempre deliciosos - , las manzanitas acarameladas rodeadas de pochoclo o pororó (nadie decía pop-corn ni palomitas de maíz en esos tiempos), el turrón japonés, los barquillos - los vendía el barquillero con su ruleta portátil y anunciandose mediante el tañido de un triángulo- los caramelos "Firpo" y los "Zabeca", cuyos envoltorios eran figuritas listas a la hora de dispnerlas en en álbumes a propósito para ese fin y por fin, el gofio, aquel polvito de maíz ápto para consumir solo o con leche, hoy casi confinado al Uruguay y a países como Nicaragua y México, donde se lo conoce como pinol o pinole. Este último se conocía por probocar ahogos y violentas toses si no se lo sabía tragar correctamente. La variante "fina" de los caramelos, eran aquellos que las señoras ponían en su elegante caramelera propia ante los invitados y llevaban la firma de Noel o Lheritier. Muchos tenían relleno y algunos, hasta licor. Los bombones podían ser ofrecidos en lugar de los caramelos o junto con éstos, para que los invitados "eligieran", así como las exquisitas galletitas surtidas, generalmente de Bagley, dadas a las visitas en las ocasiones más especiales. Solían regalarse estas galletitas en cajas muy artísticas, para las fiestas de fin de año. Los chicos, por su parte, disfrutaban de galletas menos costosas pero igualmente ricas, como las "Bú-Bú", las "Mitre" y posteriormente las "Okebón".

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   Capítulo aparte merece el beberaje. Las gaseosas no eran comunes a la purretada solamente. Se trataba de bebidas a consumir preferentemente en una confitería, en momentos escogidos, presentada en formato chico. En las casas, la bebida de todos los días solía ser el simple vino con soda, tinto o blanco. Y pese al escándalo que arman muchos hoy en día, ningún chico salio alcohólico por tomarse dos vasitos de vino con soda en la comida o degustar un poquit de sidra o champagne para el brindis de  Navidad o Año Nuevo. Mucho menos a causa de una porción de torta regada con coñac almibarado. La cuestión es que las gaseosas se dejaban para cuando se iba a la confitería, todo endomingado, con papá , mamá o los abuelos. Allí se pedía una botellita de Cola o Naranja Bilz (una bebida de orígen alemán), de Chinchibirra (versión más antígua de la Ginger Ale; venía con una botella de bolita) o de Crush. Muchas opciones más de bebidas carbonatadas no había, si bien se podía optar por los siempre deliciosos jarabes para diluír, en aquel entonces , mucho más surtidos que ahora: granadina - ¡La infaltable granadina! - menta, ananá, grosella , guinda, vainilla, frutilla, naranja, cola, durazno, jarabe de goma, caramelo, frambuesa y tamarindo (sí, señores. El mismo tamarindo que muchs recién conocimos de mentas a causa del Chavo del Ocho). En los cumpleaños, si eran en invierno, corría el chocolate caliente, si transcurrían en verano, los citados jarabes podían entrar a tallar, aunque era más común optar por la siempre fresquísima limonada.

   Los alumnos de Jacinta Pichimahuida tuvieron una linda infancia en muchos aspectos y el de las golosinas es uno de ellos. Podían no tener diez clases de alfajores para elegir en el kiosco, cuarenta tipos de chicles y pastillitas diferentes, Coca-Cola para tomar hasta por los ojos...pero en el fondo disfrutaban de una real variedad; no la que te da mil variantes de una misma cosa, sino la esencial, la que ofrece diferencias hasta por la raíz. No todo tenía gusto a maracuyá en esos años olvidados ; no todo sabía a papaya (¿sabrán los que tanto la nombran, que su nombre en Argentina es mamón  y lo venimos consumiendo en nuestro Noroeste desde tiempos inmemoriales, así como que  el "maracuyá", es en realidad  mburucuyá  y ya lo comía mi vieja arrancándolo de las enrerdaderas de una vecina suya en Rosario?). Los chicos de Jacinta eran felíces, como muchos de hoy, dando formas caprichosas con la boca al maleable pirulín, comiendose el caramelo con pororó y dejando la manzana, muchas veces insípida de lado, perfumando su aliento con Sen Sen y sintiendose un poco adultos los domingos, cuando papá les daba un dedito de vino puro "para probar".

   Sencillez y variedad. Esto , creo, resume la época en la que los chicos de Jacinta crecieron . A mi modo de ver, nosotros no tenemos variedad, sino sobreabundancia , y es que   la sencillez  también falta donde sobra el rebusque  . Pero mejor que no abunde en este tema porque sino, como diría Cavallasca "¡Me hirve la cabeza!"

   Vanesa.

FOTOS: 1- Propaganda de "Chiclets Adams" . FUENTE: Revista "Atlántida" . 9 de octubre de 1919. 2-  Pastillas Sen Sen . FUENTE: la web. 3- Pirulines. FUENTE: La web. 4- Galletitas "Visitas" de Bagley. FUENTE: Revista "El Hogar" 11 de septiembre de 1931 (Pero esas galletitas eran mucho más antíguas) 5- Tapa de "Naranja Bilz". FUENTE: La web 6- Caramelos "Noël". FUENTE: Revista "Atlántida". 9 de octubre de 1919.

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Comentarios ¡Caramelos! ¡Chocolates! ¡Palito, bombón heladooo! - página 2

Hola, Denise:

                                      Sí, recuerdo muy bien a "Chocolandia". Era un chocolate, pero además venía con una galletita adentro ¿No? Algo así como una capa de chocolate y otra, finísima, de galletita.

                                         La canción era muy pegadiza...Ah, y a propósito. Ya lo habíamos charlado en su momento, pero como vos no te habías sumado al grupo aún, quizá no lo sabés: en la publicidad de "Chocolandia" trabajaban dos de los chicos de "Jacinta" : Luis Hernández (Canuto Carsio) y Marcela Villordo (Meche).

                                             Un besito
                                             Vane.
Nadie nombró a los alfajores CAPITAN DEL ESPACIO. Recuerdo que me los regalaba la Asociación Cooperadora de mi escuela después de cada acto. Junto con los TURRONES NAMUR.
Ni qué hablar de los "maníes con chocolate" que venían en una cajita amarilla llena de maníes bañados y vendían, sobre todo, en los cines.
Las gallinitas, (de las que aún le debo una bolsa a Vanesa), imperdibles.
También habían "helados calientes", que en lugar de helado, tenían un merengue arriba.
Las Kremocoa, los bocaditos "Angelito Negro", los "Corazoncitos Dorins", las DRF que volvieron a aparecer...
Coquitas y Chocolinas: Que hizo una propaganda con:
¿Vos que sos? Coquichocolitero o Chocolicoquitero....
Y una canción que decía más o menos así:
Somos coquichocoliteeeros
Somos chocolicoquiteeeeros
Coquitas y Chocolinas
Todos comemos, todos comemos.
Junto con las Manón, en paquete chiquito de cinco galletitas, estaban las Escolares, que venían también por 5 galletitas. Los "Bocaditos Holanda", que los compraba en la escuela.
Los Topolín, con sorpresa, que era bastante trucha...
Los helados que hacía el heladero, y eran un "sandwich" entre dos obleas. Siempre los comía en la puerta de la escuela.
Los "paraguitas" son más nuevos. Llegaron con el auge de lo importado en la década del 80. Junto con ellos, llegaron tambiñen unos caramelos que venían en unas latitas como de pomada de zapato, eran frutales y tenían algo como azucar impalpable muy rica.
De esa época tambien son los fish.
Luis Hernández Luis Hernández 19/11/2010 a las 19:52
Hola, Luis:

                                    ¡Los alfajores "Capitán del Espacio"! Estuvieron muy de honda en una época, pero yo no los comía mucho porque...¡Prefería los "Jorgito"! Eso sí, a los de fruta no me los banqué nunca, ni así fuesen de la mejor marca cordobesa, jajaja...Los  "Jorgito" de fruta venían con papel metalizado verde.

                                          Los turrones "Namur" eran -son- lo más. Ahora vienen bastante más finitos, pero mi viejo sigue siendo incondicional de ellos y si alguien va al quiosco, pide que le traiga una gruesa.

                                          A los maníes con chocolate de cajita amarilla, en algunos lugares se los sigue viendo. Hay otros, marca "Shot", pero no tan ricos.

                                            Los heladitos de merengue me encantaban. Tenían una textura especial...se deshacían en la boca. Y creo quer para nosotros, los chicos, eran atractivos por sus vistosos colores.

                                           Buenísima la canción de los Chocolicoquiteros y los Coquichocoliteros. La memoria me falla a la hora de tratar de recordar la música, pero me acuerdo de las dos palabrejas. También me hiciste acordar de las "Escolares"...Estoy viejita.

                                             Te cuento que yo a los "Paragüitas" comencé a comerlos en Preescolar (1976), así que deben haber entrado al país no bien asumieron los milicos, con su propensión a todo lo importado. También más o menos para esa época, probé los caramelitos con azúcar impalpable que venían en una latita como de betún. Luego empezaron a hacer algunos de fabricación local. ¿Te acordás que en una lata similar, con personajes de la TV, salían las famosas "Piedritas Billiken"? A mí me encantaban..

                                            Un besote (y acordate que me debés las gallinitas...jajaaja)
                                             Vane.

ACOTACIÓN PARA ALVARO: El ChupetonCito era de Lheritier y lo mencioné sin nombre (¡¡¡No me lo podía acordar!!!) más arriba. Es cierto. Eran riquísimos, pero costaba terminárselos. Yo los ponía en la heladera encima de un platito y lo iba comiendo por tandas. Podía llegarme a durar dos días.
Hola a todos:

                                     Mis viejos siempre hablan de un chocolate en forma de barra compacta llamado "Comprimido" de Dolca. Cuando lo mordías, se deshacía en tu boca como una especie de polvo. Yo nunca lo llegué a probar...¿Alguno lo recuerda?

                                           Ahí nos vemos
                                           Vane.
Hola a todos!,necesito saber si alguno o alguna de ustedes puede conseguir imagenes de una golosina de mi infancia, que se vendia en frascos ,sueltas,por gramos ,a veces las vendian en los almacenes eran bananitas negras confitadas ,como las de colores pero negras..desde ya ,mas que muchas gracias a todos..saludos!
yanyu yanyu 06/01/2011 a las 19:19
Hola, Yanyu:

                                                Recuerdo muy bien cuales decís y voy a ver si te encuentro alguna imágen. Por lo que sé, en algunas províncias, esas mini-bananitas se siguen vendiendo ¡Y con razón, porque eran muy ricas!

                                                   Un beso
                                                    Vane.
Hola Vane y Jacintofilos,
                                                       Ante todo ¡Feliz Año Nuevo! Espero que la hayan pasado lindo en estas fiestas festejando junto a sus seres queridos.
                                                      Con respecto al comentario para esta sección; si Vanesa, en algunos kioscos todavía venden las bananitas bañadas en chocolate. Hace poco vi en una bomboneria en Capital, que venden unas parecidas, aunque como no las compre, no  las probe para saber si son parecidas a las que estamos hablando, sera cuestión de probarlas, si en estos días paso por allí voy a comprar un paquete y después les cuento.
                                                     Espero que este año que comienza traiga para todos buenos momentos y que todas las metas y sueños , o por lo menos la mayoria, puedan cumplirse. ¡Y que el Blog siga creciendo!
                                                      Besos y abrazos para todos. 
Dario Dario 11/01/2011 a las 05:36
Hola, Darío:

                                          Tuve un muy buen comienzo de año: brindando con unos amigos de oro en Villa General Belgrano, província de Córdoba. Yo paraba en Santa Rosa de Calamuchita, a apenas 8 kms de allí, pero como mis amigos viven en la Villa, fui allí con mis padres, mi hermano, su mujer, sus hijos y mi abuela, a recibir el 2011    en medio de la naturaleza. Fue hermoso...Y los fuegos artificiales no tuvieron nada que envidiarle a los de acá.

                                              Por casualidad ¿A las bananitas de chocolate no las viste en una dulcería de la calle Corrientes? Por allí las sabían vender. Si es la que yo digo, tiene de todo. Vale la pena darse una vueltita por allí si todavía tenemos a un nene o nena dentro del corazón. Las golosinas que venden, son para quedarse con la boca abierta...¡O mejor dicho, cerrada, porque dan ganas de comerse todo!

                                               Un beso
                                                Vane.
Hola gente linda...!!!! no pienso perderme si se juntan otra vez los de mi generacion de Jacinta.....hay que juntarse yo era televidente en la epoca de M Medrano...ahora soy actor, pero me trae muchos recuerdos de la infancia, del cole, de todo....y sería para mi un enorme placer poder compartir un rato con toda esta linda gente....cdo decidan juntarse...alumnos y gente del blog....por favor avisen!!! estos recuerdos abren mucho el cuore....besos a todos
Gabriel
Gabriel Gabriel 31/01/2011 a las 03:28
Hola, Gabriel:

                                        ¿Sos actor? ¿Dónde actuás? Ya tenemos a algunos del gremio por acá...¡Bienvenido!.

                                         Si logramos hacer juntar a "los chicos de la barra", te aviso. ¡Se van a prender unos cuantos! Sobre todo si hay pizza y cerveza, lo que por aquí resulta del gusto de unos cuantos (una servidora incluída).

                                          Un besote.
                                          Vane.
Hola a todos, como se llamaba una galletita de Terrabusi, que era cuadradita, arriba de chocolate, abajo de vainillla y en el medio tenia un relleno rosadito..? Gracias por su atencion
alberto alberto 06/02/2011 a las 20:03
Hola, Alberto:

                                                ¿Vos sabés que estoy viendo esa galletita como si la tuviera enfrente? Lo que no recuerdo es el nombre, pero seguramente ya vendrá a mi memoria y algún otro blogero lo recordará. ¡Si fue hace poquito nomás!

                                                     Un beso
                                                      Vane
Gracias por la nostalgia. Me acuerdo de las pastillas Volpi, aristócratas de la golosina, cuadradas, envueltas en un sobrio papel sin brillos ni colores fuertes. Yo prefería las de anís, que me acompañaban en las largas tardes de lectura en la Biblioteca Nacional de la calle México.

Ya no se consiguen los mantecados de 1950 que vendían en las panaderías. Eran muy diferentes de los que ahora tienen el mismo nombre. Mi madre española me enseñó a hacerlos. Se tuesta en una sartén harina de trigo hasta que pierda un poco su blanco intenso y vire al amarillo pálido. Se agrega azúcar impalpable y grasa de cerdo en una cantidad insignificante, apenas la necesaria para que al apretar el polvo con la mano, quede armado. Se envuelven en papel manteca. Son deliciosos y energéticos.
Agustín Agustín 22/09/2012 a las 03:18

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