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¡Caramelos! ¡Chocolates! ¡Palito, bombón heladooo!

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   ¿A qué negarlo? Fue el propio Abel Santa Cruz quien me dio la idea de escribir sobre ésto. En su libro hay un capítulo entero dedicado a las golosinas típicas de fines de los años 10 y comienzos del 20', y  considerando la condición de chicos de los alumnos de Jacinta Pichimahuida, semejante cuestión capital no podía dejarse de lado. ¿A qué pibe no le gusta paladear un caramelo, disfrutar de un buen alfajor, saborear un chupetín, romperse los dientes tratando de partir un turrón? Mal chico ha sido quien no quiso probar un dulce antes de comer, probocando el enojo de los padres "porque después ni probás la cena",  o aquel que , al mejor modo de Carola Quiñones, no se mandó una "Manón" a escondidas, ocultando la cabeza bajo el banco para que la "seño" no lo descubriese (estaba prohibido comer en clase...¿Se acuerdan?).

   Pero yo quería traer a colación, las golosinas con las cuales se regalaban Meche, Cirilo, Etelvina, Cavallasca y compañía. Los verdaderos. A muchas de ellas las seguimos degustando, por estar todavía en vigencia, como el caramelo "Media Hora" o los pirulines, pero otras son menos conocidas y me gustaría rescatarlas del olvido .

   Podemos empezar por los Chiclets Adams. Ustedes me dirán: "¡Eh, pero si los Chiclets Adams  son más conocidos que la ruda!". Bueno, muchachos...sí y no. Sí, porque hoy todavía los consumimos en sus variantes tutti-frutti, menta y mentol. No, porque en tiempos de Jacinta, había dos sabores adicionales de los que ya no podemos disfrutar: Adams Sen-Sen y Adams Black-Jack. El primero, remite a otra golosina a tratar luego, el Sen Sen, el cual perfumaba el aliento con un idefinido sabor con dejos a menta y orozuz, aunque nada dulce. El segundo, era, precísamente de orozuz. Por otra parte, la creatividad de aquellos tiempos bautizó a los sabores todavía en vigencia, de otro modo. El de tutti-frutti se llamaba , - derrochando sentimientos pro-yanquis por todas partes - "California Fruits" y el de menta ,"Pepsin". Aún no existía la variante mentol. El chicle, era una novedad en Argentina  , puesta de moda por las películas de Hollywood, donde las actrices, personificando a despreocupadas "flappers", mascaban esta golosina como camellos continuamente.Aún no se había popularizado la variante confitada y por supuesto, ni hablar de chicle globo. Los chiclets de ese entonces tenía forma de tabletitas, como aún pueden encontrase en algunas marcas. Las revistas promocionaban su ingesta, alegando que fortalecía las encías, blanqueaba la dentadura y ayudaba a hacer correctamente la digestión...Quizá tuviesen razón en lo primero, porque el acto de mascar ayuda mucho a mantener las encías en buen estado, pero ignoro si el chicle blanquea los dientes y mucho menos si logra hacernos caer menos pesado el guiso de lentejas de una fonda. Se me antoja que no.

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   Aunque si antes hablamos de Sen-Sen, justa es una presentación más detallada de esta golosina. A nuestros abuelos y bisabuelos les encantaba, pero no sé si se le puede dar con justicia, el nombre de "golosina". No era tal cosa. Por lo pronto, carecía de dulzor. El Sen Sen venía en forma de unas especies de piedritas negras y duras, muy pequeñas, como con forma de conitos y una mezcla de sabores en la gama del mentol, aunque con toques de orozuz. Ustedes se preguntarán cómo puedo describir tan bien el Sen Sen sin haberlo probado nunca...pero el caso es que lo probé. En EEUU, Canadá y Francia, sigue en el mercado, y durante el furor del "todo importado" en tiempos de un presidente innnombrable, cuando hasta golosinas de afuera traíamos, me saqué el gusto: los ví en un centro de compras , sueltos y como mis padres me habían hablado tanto de ellos, compré una bolsita. Venían en su variante negra, y bañada en un colorante plateado. Los encontré simplemente deliciosos. En tiempos de Jacinta y después, el Sen Sen era favorito para combatir el mal aliento matinal y lo usaban mucho los novios ante de la cita con el ser amado...cuando no los adolescentes que empezaban a fumar y querían ocultar el hecho ante sus padres o profesores

 

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   Y si estamos con el orozuz, no nos podemos olvidar de los caramelos "Media Hora", todavía vigentes y siempre deliciosos, aunque hayan salido ahora algunos detractores moderno-progres quienes aseguran, son espantosamente horríbles y los chicos los comían obligados "por no haber otra cosa". Acá lo tengo que desautorizar a Don Abel con todo el respeto que le tengo, pues su afirmación clasificando a este caramelo como una "bolita de durísima azúcar" es falsa. No es de  azúcar quemada esta golosina : "Media Hora" tiene gusto a orozuz, un sabor que fue perdiendo presencia entre nosotros , aunque en los 20 y 30 llegó a ser tan popular, que el indio más famoso de la historia de nuestra  historieta fue bautizado en su honor. Nos referimos a Patoruzú, cuyo nombre se formó al practicar la conjunción entre la palabra francesa "pâte" (pasta) y el término "orozuz" algo modificado, con lo que se llegó al resultado final conocido por todos...

   También recuerda Santa Cruz los famosos pirulines - eternos, siempre deliciosos - , las manzanitas acarameladas rodeadas de pochoclo o pororó (nadie decía pop-corn ni palomitas de maíz en esos tiempos), el turrón japonés, los barquillos - los vendía el barquillero con su ruleta portátil y anunciandose mediante el tañido de un triángulo- los caramelos "Firpo" y los "Zabeca", cuyos envoltorios eran figuritas listas a la hora de dispnerlas en en álbumes a propósito para ese fin y por fin, el gofio, aquel polvito de maíz ápto para consumir solo o con leche, hoy casi confinado al Uruguay y a países como Nicaragua y México, donde se lo conoce como pinol o pinole. Este último se conocía por probocar ahogos y violentas toses si no se lo sabía tragar correctamente. La variante "fina" de los caramelos, eran aquellos que las señoras ponían en su elegante caramelera propia ante los invitados y llevaban la firma de Noel o Lheritier. Muchos tenían relleno y algunos, hasta licor. Los bombones podían ser ofrecidos en lugar de los caramelos o junto con éstos, para que los invitados "eligieran", así como las exquisitas galletitas surtidas, generalmente de Bagley, dadas a las visitas en las ocasiones más especiales. Solían regalarse estas galletitas en cajas muy artísticas, para las fiestas de fin de año. Los chicos, por su parte, disfrutaban de galletas menos costosas pero igualmente ricas, como las "Bú-Bú", las "Mitre" y posteriormente las "Okebón".

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   Capítulo aparte merece el beberaje. Las gaseosas no eran comunes a la purretada solamente. Se trataba de bebidas a consumir preferentemente en una confitería, en momentos escogidos, presentada en formato chico. En las casas, la bebida de todos los días solía ser el simple vino con soda, tinto o blanco. Y pese al escándalo que arman muchos hoy en día, ningún chico salio alcohólico por tomarse dos vasitos de vino con soda en la comida o degustar un poquit de sidra o champagne para el brindis de  Navidad o Año Nuevo. Mucho menos a causa de una porción de torta regada con coñac almibarado. La cuestión es que las gaseosas se dejaban para cuando se iba a la confitería, todo endomingado, con papá , mamá o los abuelos. Allí se pedía una botellita de Cola o Naranja Bilz (una bebida de orígen alemán), de Chinchibirra (versión más antígua de la Ginger Ale; venía con una botella de bolita) o de Crush. Muchas opciones más de bebidas carbonatadas no había, si bien se podía optar por los siempre deliciosos jarabes para diluír, en aquel entonces , mucho más surtidos que ahora: granadina - ¡La infaltable granadina! - menta, ananá, grosella , guinda, vainilla, frutilla, naranja, cola, durazno, jarabe de goma, caramelo, frambuesa y tamarindo (sí, señores. El mismo tamarindo que muchs recién conocimos de mentas a causa del Chavo del Ocho). En los cumpleaños, si eran en invierno, corría el chocolate caliente, si transcurrían en verano, los citados jarabes podían entrar a tallar, aunque era más común optar por la siempre fresquísima limonada.

   Los alumnos de Jacinta Pichimahuida tuvieron una linda infancia en muchos aspectos y el de las golosinas es uno de ellos. Podían no tener diez clases de alfajores para elegir en el kiosco, cuarenta tipos de chicles y pastillitas diferentes, Coca-Cola para tomar hasta por los ojos...pero en el fondo disfrutaban de una real variedad; no la que te da mil variantes de una misma cosa, sino la esencial, la que ofrece diferencias hasta por la raíz. No todo tenía gusto a maracuyá en esos años olvidados ; no todo sabía a papaya (¿sabrán los que tanto la nombran, que su nombre en Argentina es mamón  y lo venimos consumiendo en nuestro Noroeste desde tiempos inmemoriales, así como que  el "maracuyá", es en realidad  mburucuyá  y ya lo comía mi vieja arrancándolo de las enrerdaderas de una vecina suya en Rosario?). Los chicos de Jacinta eran felíces, como muchos de hoy, dando formas caprichosas con la boca al maleable pirulín, comiendose el caramelo con pororó y dejando la manzana, muchas veces insípida de lado, perfumando su aliento con Sen Sen y sintiendose un poco adultos los domingos, cuando papá les daba un dedito de vino puro "para probar".

   Sencillez y variedad. Esto , creo, resume la época en la que los chicos de Jacinta crecieron . A mi modo de ver, nosotros no tenemos variedad, sino sobreabundancia , y es que   la sencillez  también falta donde sobra el rebusque  . Pero mejor que no abunde en este tema porque sino, como diría Cavallasca "¡Me hirve la cabeza!"

   Vanesa.

FOTOS: 1- Propaganda de "Chiclets Adams" . FUENTE: Revista "Atlántida" . 9 de octubre de 1919. 2-  Pastillas Sen Sen . FUENTE: la web. 3- Pirulines. FUENTE: La web. 4- Galletitas "Visitas" de Bagley. FUENTE: Revista "El Hogar" 11 de septiembre de 1931 (Pero esas galletitas eran mucho más antíguas) 5- Tapa de "Naranja Bilz". FUENTE: La web 6- Caramelos "Noël". FUENTE: Revista "Atlántida". 9 de octubre de 1919.

Comentarios ¡Caramelos! ¡Chocolates! ¡Palito, bombón heladooo!

Vane: qué tema!!!! de mi época (de la Jacinta de Medrano) lo que más recuerdo, como algo típico, además de todos los clásicos, con el Topolín (con sorpresa), las gallinitas y las milecitas, además de los helados Laponia del heladero que pasaba a la hora de la siesta por el barrio. Te mandé unas fotos al mail. Besote, muy buena la idea de esta nota. Ricardo
Ricardo Ricardo 12/10/2010 a las 18:48
Buen tema Vane. Las queridas golosinas, infaltables en los recreos. Al igual que Ricardo, que por las golosinas que menciona debemos tener mas o menos la misma edad, recuerdo las mielcitas y tambien en igual envase venia dulce de leche, las gallinitas, los helados Laponia que los vendia el heladero en las siestas de verano, que como vos decis, en esa epoca no habia mucha variedad, solo  de chocolate, granizado, dulce de leche, frutilla, limon, vainilla, crema y dulce de leche, y para de contar, en sus versiones de palito y tacita. Como no mencionar tambien al querido chocolatin Jack, por suerte todavia vigente. ¡Y los Topolines con sorpresa! ¿Sabes que cuando yo era chico, la fabrica de Topolin quedaba a cinco cuadras de casa?¡ Que dulces recuerdos de nuestra infancia!
Dario Dario 13/10/2010 a las 08:11
Hola, Ricardo y Darío:

                                                          Las cosas antes tenían más vigencia que ahora. Esas golosinas que mencionan también las comí yo en los 80' y algunas todavía se pueden conseguir. Las mielcitas no sé, aunque las ví hará unos cinco años a tres cuadras de mi casa , pero las gallinitas se pueden comprar en no pocos quioscos. Me acuerdo de los sachecitos de dulce de leche...¡Era un dulce riquísimo, como no podías comprar en ningún comercio! Para no hablar de los helados "Laponia". Mi favorito era el de lim´n, porque no era de aguar, como los de "Frigor", sino a la crema, al igual que el de frutilla ¡Además venían gordísimos! A fines de los 80', comenzaron a vender, en el tren, los caramelos "Arcor", de una forma medio octogonal alargada y muy gruesitos. Sepegaban todos entre sí, porque venían sin papel divisor, pero eran una gloria, sobre todo los de leche. Para chocolates estaban los Milkibar, los Bloquecitos de Suchard, los Aero, los Sufflair...Y los chupetines podían ser "Pico Dulce", "Lheritier" (redondos chatos o con forma de patitos o conejitos...no se terminaban nunca) y los típicos bolita, cuyo sabor más rico para mí, era el de Coca Cola.

Después hay clásicos: el pochoclo acarmelado, los Tutuca (pochoclo saborizado), los palitos salados, los chicitos, los palitos malteados, ese jugo de naranja que venía en forma de pelota de plástico (después servía para jugar al fútbol) de gusto fuerte y artificial, per que tomábamos igual, los Naran-jú, comprados congelados para saborear como si fuesen helados, el maíz, trigo y arroz inflado, el Rin-Rin, chicle globo "Jirafa", caramelitos "Gotitas de Amor", minichupetines surtidos "Lollipop", los bocaditos "Holanda", las galletitas "Rumba" , "Amor" y "Lincoln", la tableta "Vauquita", los "Redondos de Stani", los "Rellenos de Stani"...¡Tanto para recordar!

Y entre tanto clásico, uno que sigue vigente: el alfajor "Jorgito"...¿Qué me cuentan?

¿Vivías a cinco cuadras de "Topolín"? ¡Qué ídolo! Ese chupetín tenía un gusto muy especial (parecido a los caramelos "Refrescos" o "Frescal"), con el único defecto de ser muuuuyyy finitos.

Yo vivía a la vuelta de la fábrica de chocolates y golosinas "Bariloche". Me gustaban mucho unos confititos que sacaban, llamados "Buki" ¿Alguien se acuerda?

Un beso
Vane.


Vane, Darío: no se olviden del chupetín "Tatín"...Mi privilegio fue, durante un verano, embolsar chupetines Topolín. Fue el verano del 73. No podía creerlo. Una prima agarró ese laburo para hacerlo en la casa y con un amigo la ayudamos sólo por sentir que "podíamos saber lo qué había adentro!!!!", ja ja ja, fue un flash ese aventura y tuve el anillo de Batman que era una de las sorpresas que yo más buscaba siempre. 
Ricardo Ricardo 14/10/2010 a las 13:38
Hola a todos:

                                      ¡¡¡Me olvidé de las bananitas "Dolca"!!! ¡Sacrilegio! ¡Que me manden a la horca por tan imperdonable olvido! 

                                       ¿Se acuerdan del jingle?

                                        "..Bana-ban-bana ba
                                             bananita Dolca
                                             la golosina de color
                                             ¡Oh!
                                             Bana-bana-bana-ba
                                             bananita Dolca
                                             su encanto es el sabor..."

Vane.

  
Vane!!!, y te acordás de la publicidad de Mantecol??? Era la pandilla de Mantecol que dibujó García Ferré (estilo Anteojito y Antifás) y el slogan decía -con el ruido de un tren-: "Por la vida contenta voy, saboreando un rico mantecol". El dibujo animado era en blanco y negro. Memorable para mi época. 
Ricardo Ricardo 15/10/2010 a las 22:45
Hola, Ricardo:

                                         ¡Qué genio! ¡Cuánta publicidad en tan corto tiempo! Tendrían que contratarlo AHORA los canales. Tanto que joroban con que les quieren hacer reducir el tiempo de espacios publicitarios...¿Viste qué fácil se soluciona el problema? Pero claro, para es se necesitan genios como García Ferrer; estos jóvenes Yuppies estudiantes de marketing son unos ignorantones a su lado.

                                            A propósito del "Indian Tonic" de Cunnington. Esa bebida no tiene nada que ver con los "indios" americanos. Es originaria de la India, donde la conocieron los ingleses. Claro, no era una gaseosa, sino un agua de decocción de quina, muy amarga. No la bebían por placer, sino para curarse las fiebres palúdicas propias de la zona (la quina es un fabuloso antipirético). Luego, no se sabe cuando, un inglés decidió mezclar esa "agua tónica" o "indian tonic" con gin, y así nació en original Gin Tnic. Con el auge de las bebidas carbonatadas, se transformó ese agua en gaseosa y se bajó un poco su tenr amargo. Así y todo, hay un bar en Buenos Aires (y varios en Inglaterra), donde el Gin Tnic se hace de manera artesanal, con agua tónica sin  gas y muy amarga. Así que ya saben, muchachos...Si tienen fiebre, a tomar agua tónica de cualquier marca.

                            Cambiando de tema, la mega-publicidad de García Ferré me trajo recuerdos muy lindos: ¡Planchas Atma! ¡Jugos C.I.C! No se puede creer...Cómo pasa el tiempo.

                            Claro que me acuerdo de la propaganda de "Mantecol" y de la canción. Lo discutimos por algún lado hace ya unos meses.

                                Un beso
                                Vane.                 
Alumno  Alvaro:

                                       Me había fijado en lo del "sabor anetol", pero resulta que los industriales fabricantes de "Media Hora" se mandaron un gran metida de pata. El "anetol" es un componente del anís, pero también del orozuz y del ajenjo...Tiene un dejo a anís (por eso se llama así), sin serlo. Si alguna vez probaste el orozuz (en España hasta como dulce se vende y existía en toda Europa una bebida hecha de eso) vas a percibir un gustito levemente anisado, pero no es anís. (Complicado esto del anetol). También dice que tiene "anetol" el popular "Pineral", una especie de aperitivo estomacal muy bebido desde princípios del siglo XX, pero eso es porque en su composición hay estracto de ajenjo. Resumiendo; el anetol es uno de los componentes químicos del anís, y de OTRAS semillas y/o hierbas.  Sergún los que saben, el anetol es lo que hace que el orzuz (conocido como regaliz en muchs países) tenga sabor dulce. Me olvidaba: el anetol se encuentra también en el hinojo y hasta se puede elaborar artificialmente. Sí probé la Ferroquina Bisleri (ahora se llama Peretti ) y a mi gusto es muy recomendable si se gusta de los sabores amargos y algo ferruginosos. En "Caras y Caretas" la recmendaban para combatir la anemia (cntenía hierro), los estados febriles y la "clorosis de las damas" (especie de anemia permanente de las jovencitas). Pero ya me tocará hablar con más detalle del beberaje.

                      Los caramelos "Chuenga" son ya clásicos...Nadie deja de nombrarlos cuando hace referencia a la historia de las golosinas argentinas. Por supuesto, no los probé, pero un tío abuelo mío sí y le encantaban. No me dijo que fueran chicles, sino que se los sentía de una   textura bien especial...entre caramelos duros comunes y blandos. No sé, como si fueran pirulines masticables. ¿Alguien los probó para corrobrar este delírio de mi tío? Al tipo que los vendía , lo llamaban "Chuenga" y de ahí se le ocurrió a él bautizar los caramelos.  Los "Canale" son más viejitos. Por lo menos de 1903 o 4, porque tengo revistas de esa época donde aparece la propaganda. Los "Drops" me gustaban mucho, siendo como soy, fanática de los "ácidos". Por eso después me sumé a los "Lipo" y a los "Volpi", para no hablar de los "Gajitos" . Con los   "Mú-Mú" me volvía loca, pero más de uno no me comía por ser muuuuy empalagosos. Los "Dorins" todavía me gustan y de cuando en cuando los encuentro, así como las D.R.F. De estas últimas pastillas, las únicas que me dejaban indiferente  eran las de naranja.
                               Me olvidé del capítulo de los bombones: "Marroc", "Jacqueline", "Botellitas de Felfort", "Cerisette", los de Whisky...El capítulo de las golosinas es de nunca acabar.  ¡Y me olvidaba de las pastillas cuadradas "Billiken", de fuerte mentol! Me podía comer un paquete entero de esas.    

                                   Te acepto el ofrecimiento de un "Milkybar" (mi favorito es el chocolate blanco, no el negro y si es negro, prefiero que sea chocolate amargo)  , pero las "Manón" siempre me resultaron algo insulsas. El brindis, que sea con "Pindy" . Las bebidas "diet" nunca me gustaron y la TAB tenía un sabor horríble como a café muy diluído con sacarina. Lo único lindo era el envase. En realidad, por esa época, yo tomaba Montain Dew  , Pomelo Neuss o Cola Cunnington. La "Refres-Cola" era lo más también. Jajaja

                                  Dulces sueños.
                                  Vane.                                                      
Alumno Alvaro:

                                             ¿Cómo olvidar los "ácidos" de Suchard? Eran unos cuadrados preciosos que duraban mucho tiempo en la boca. Mis favpritos eran los de ananá y los de limón. Siguen saliendo, pero son sensíblemente más flaquitos.

                                               Gracias por la explicación del nombre "Chuenga"; suena más verosímil que la versión transmitida por mi tío. Lo que se mantiene es la aplicación del nombre del caramelo a quien lo fabricaba y vendía. La historia de la "señora Pokemón" se le parece mucho.

                                                   Me acuerdo de los "Mucho"...Y a esos, lamentablemente, no los ví más, como tampoco a los "Fruti-Fru", enormes y muy parecidos a los "Fruna" de la generación de mis padres. En cambio, podemos seguir disfrutando de los masticables "Sugus" y de su versión confitada "flúo", estos sí, de aparición reciente y gustos para recomendar.

                                                ¡Te acepto el canje de las "Manón" por una Rhodesia! Esa oblea era - y es- mi perdición. La "Tita" está buena pero no tanto...Me podés traer la manzana roja ¡Pero bañada en caramelo y pochoclo! :-P

                                                  A propósito...¿No nos estamos olvidando todos de las monedas de chocolate y de los clásicos "Paragüitas"?

                                                   Un beso
                                                   Vane.

P.D: ¿Alguien sabe cómo se llamaba una golosina que era un chocolate blanco imitación helado, clavado en un palito y de color rosa por la parte de arriba, con un ligero sabor a frutilla? Yo la compraba allá entre 1976 y 1978, pero debía ser anterior a esos años...
Vane, Alvaro: Estoy fascinado con todo lo nuevo que aprendí de empezar a hablar de golosinas antiguas. Genial !!!!!!!! Este blog la rompe. Buenísimos los aportes que hicieron. Alto blog Vane!!!!
Ricardo Ricardo 19/10/2010 a las 23:11
¡Chas gracias, Ricardo!

Un beso
Vane.

P.D: ¿Y vos qué comías cuando eras chico?
Hola Vanesa y seguidores del blog. Un saludo a todas y todos. Quizá no sea yo el más asiduo comentarista del blog, pero si un buen lector del mismo al punto de disfrutar y aprender de él. Pero ahora decidí tomarme la ligereza de compartir un comentario dado lo “dulce” y “empalagante” del tema.
Recreo sin golosinas no es recreo y me imagino que la añorada escuela de Jacinta no fue la excepción. En mis tiempos de escuela recuerdo que los dulces de fábrica eran muy pocos, más bien nos regocijábamos en lo nacional artesanal y frutas tropicales. Dentro de los dulces que habían y que aún tenemos cuentan: las leches burras y melcochas (que también a más de algún odontólogo metieron en problemas), pirulines, confites rayados, huevos chimbo y cajetas de coco, de leche, de papaya. También vendían en la escuela tajadas de plátano verde, de papa y de malanga, todo artesanal, sin etiquetas ni códigos de barra. De frutas los jocotes, nancites, naranjas, mandarinas, caña, mangos… … en fin, que lista!
Recuerdo que las señoras que vendían lo hacían en la acera de la escuela (por fuera) y las autoridades y maestros nos prohibían comprar ahí, por razones de salud principalmente. Quizá tenían razón, pero que va! Ante tantas delicias burlar la vigilancia era “cosa de niños”.
 
Leyendo en la nota escrita Vanesa me llamó mucho la atención, y con mucho agrado, el hecho de que mencionaras los gofios como golosinas que conocen ustedes por allá. Es verdad lo que decís, acá tenemos gofios hasta para tirar para arriba y que deliciosos son. Se elaboran de una variedad de maíz especial, criolla, nativa podríamos decir. Se llama maíz de pinol (por eso a los Nicas nos conocen en el mundo como pinoleros) y, una vez tostado con especias locales y molido, ahí tenemos el pinol que sirve para hacer muchas comidas y bebidas diferentes. Los gofios se preparan con miel de caña y anís y son más populares aún en diciembre cuando, el 8 de ese mes, celebramos la tradición nacional de la Purísima Concepción de María.
Bueno, nada más quería compartir un poco yo también de este tema agradable. Ojalá algún día yo pueda probar las delicias Argentinas, así como ustedes tener la oportunidad de conocer las nuestras también.
Con un cariñoso saludo.
Nelson
Nelson Vallejos Nelson Vallejos 21/10/2010 a las 17:36
Hola, Nelson:

                                       ¡Qué alegría que hayas podido dejar finalmente tu comentario! Por otra parte, me interesó mucho leerlo, porque si hay algo que siempre me gustó investigar, es el tema de las recetas tradicionales de los diferentes países del mundo. Pero la coincidencia más grande es que justo hayas decididio dejar tu comentario en el blog cuando yo hablaba de gofios o pinoles...¡Me entran unas ganas teríbles de irme por tu país a probar alguna de estas delícias! He sacado  recetas de internet, pero no es lo mismo. Las delícias saben más ricas en su lugar de orígen . Al menos eso me parece a mí. Así que tendré que viajar para probarlas "in situ", Nelson. Jajaja.

                       ¿Tenían también en Nicaragua pirulines? ¡Qué delícia! Yo se los compro a mis sobrinos ahora...y también me como uno de vez en cuando yo misma. En cuanto a las "cajetas de coco" ¿Son como un dulce de leche hecho con coco? Si es así...¡Que delícia! Me muero por probarlo. A los huevos chimbos, aquí les decimos "huevos quimbos" y en algunas casas de comida aún los venden, aunque, lamentablemente nunca se expendieron en los colegios. Pertenecen a la dulcería tradicional criolla. ¡Un verdadero lujo culinario! 

                         Sí, los gofios eran aquí muy tradicionales y en el Uruguay lo siguen siendo. El gofio se cnsigue en las casas naturistas y a partir de esta harina se puede elaborar dulcería típica. Por supuesto, está el típico gofio para beber con chocolate o sin él, con o sin azúcar, pero es común cocinar bollos, tortas, panes, etc sirviéndose de la harina  de  gofio. Yo por ejemplo, hago un pan de banana, de gofio muy húmedo, riquísimo. Se pueden hacer scones así también. Según averigüé, estas recetas son comunes en Canarias, una pro´víncia de España que envió muchos inmigrantes a Argentina, Uruguay, Venezuela y otros países de América. Por esa linda tierra canaria, los gofios tanto bebidos como comidos (no encuentro modo mejor de decirlo), son el orgullo nacional. Cuando yo era chica, volvieron a ponerse de moda, y  venían en unas bolsitas de papel con dibujitos de "Titanes en el Ring"  ...Luego pasó la moda. Ojalá regrese, como todo lo típico de nuestra América, que va dejándose de lado.

                   De una cosa está seguro, Nelson: ¡En tiempos de Jacinta, los chicos se hartaban de pinol!

                      Un beso (y visitanos más seguido, jejeje )
                      Vane.           
HOla Vane,
                         La verdad que hay muchos productos que podriamos enumerar en la historia de las golosinas. Una golosina que yo compraba en los recreos de la escuela eran los cubanitos. Recuerdo que los vendia un muchacho en la vereda, quien  en los recreos iba junto al alambrado (que luego se transformo en paredon) que daba al patio de la escuela y todos nos amontonabamos para comprarlos. Pasaron casi cuarenta años, y este muchacho sigue vendiendo golosinas, ahora las vende en la puerta del colegio de mis sobrinos. Ahora ha ampliado su stock y ademas de cubanitos vende todo tipo de golosinas y los chicos siguen amontonandose a su alrededor como lo haciamos nosotros.
                         Recuerdo tambien entre mis golosinas favoritas a los caramelos bañados en chocolate que fabricaba Bonafide, y creo que todavia los sigue fabricando. Me acuerdo que mas que el caramelo lo que nos gustaba era el chocolate con el que estaban recubiertos, una vez que se terminaba, el caramelo ya no tenia gracia.
                         Me acuerdo tambien de los chicles tatuaje, venian envueltos como si fueran un chocolatin y en el reves del  papel venia un dibujo de algun superheroe de los comics, entonces llamadas historietas. Este dibujo no era tipo sticker como ahora, sino impreso en un tipo de tinta que nos lo aplicabamos sobre la piel mojada con agua, aveces usabamos saliva, y esta manera quedaba transferido el dibujo.
                       Hablando de los chocolates, ¿se acuerdan de los bloquecitos Suchard? ¿Y esos caramelos que tenian un dibujo de una pareja de holandesitos dandose un piquito? No recuerdo como se llamaban.
                       En fin la lista de golosinas es casi infinita. No recuerdo si en las versiones de Jacinta, por lo menos en las dos ultimas, se hacia algun chivo a alguna golosina. ¿Alguno de ustedes se acuerda? Si es asi, por favor, venga el comentario.
Dario Dario 22/10/2010 a las 05:26
Alumno Alvaro:

                                               Es que los bloquecitos Suchard son inolvidables...Como los Sufflair de distintos sabores. Había uno con miel de-li-cio-so. El amargo también estaba "un quilo y dos pancitos"...Para no hablar del que venía con almendras. ¡Hmmmm!

                                                   Yo creo que el amigo nelson habla de un plátano, no de una banana. El plátano verde no se puede comer sin cocinar. Si se lo hace frito, tiene un gusto similar al de las papas fritas y sirve para acompañar platos salados, ya que no es dulce. Puede ir hervido también o hecho puré, como lo hacen en Africa, donde es un substituto del de papa. Cocinado a la parrilla, con otros ingredientes dulces o salados queda muy bueno. No sé cómo lo venderían en la escuela de Nelson. Ojalá vuelva a pasar por acá para contarnos un poco acerca de las "rodajas de plátano". Te cuento, Alvaro, que acá en algunas fruterías , se está empezando a ver el plátano verde (o macho, como le dicen en ciertos países). Es más grande y duro que la banana normal y por supuesto, su piel es verde.

                              El "Torpedo" y el "Patalín" eran de Frigor. El primero, tenía una forma muy linda, como de cohete y no era insulso. Tenía gusto a helado de agua de frutilla...porque era un helado de agua de frutilla. Lo recuerdo muy refrescante. Después salió el de limón, pero yo ya era grande. El "Patalín" también tenía sabor de frutilla, pero era de crema ¡y con forma de pie! Con el tiempo, apareció una variante que agregaba a la frutilla, rayitas de vainilla, bien amarillas. Y siguiendo con las tendencias anatómicas, pronto vio la luz un helado de agua llamado "Frutidedo", con forma de mano de dedos plegados y un indice acusador nada estético, por cierto. Para variar, era del mismo gusto que los anteriores y de agua. Otros helados muy queridos por mi eran el "Lollipop" de limón o ananá, el "Jem", el "Luxor" (con mermelada adentro de dos canalcitos practicados en dos extremos de la golosina) uno de agua con sabor a chicle (no me acuerdo su nombre), "Conogol" y una especie de payasito de frutilla y ananá con nariz de chicle. Esa "nariz" era durísima, pero tenía un gusto glorioso (al menos para mí).

                    El "Chiclefort" era riquísimo en cualquiera de sus variantes..Y cosa rara en este tipo de golosinas: era tan rico el caramelo como el chicle de adentro.

                      ¿Golosina incómoda? Dejame pensar...Recuerdo unos caramelos parecidos a los "Mu-Mú", pero que eran de chocolate con maní en lugar de dulce de leche...y según recuerdo eran DURISIMOS. Reducirlos al estado masticable realmente era tarea de titanes. Dolían los dientes intentándolo. Eran ricos, pero había que pelearlos. También puedo citar a las botellitas de licor de Felfort. Verdaderas delícias  ...aunque muy poco controlables, porque en cuanto se les mordía "la cabecita", empezaban a derramar su líquido interno en forma de ríos por nuestra barbilla o sobre la ropa...propia o ajena.Ni hablar del estado meloso en el que quedaban las manos, las mejillas y cuanto se nos pusiera a tiro. Igual pasaba con los chupetones "Lheritier", a los cuales costaba un Perú despojar de su papel, con el consiguiente pringue antes mencionado. Y por último, recuerdo los "algodoncitos" de azúcar  que nadie dejaba de comprar al ir al zoológico. Por cuidado que se pusiese a la hora de consumirlos, el pelo, la indumentaria y todo lo descripto más arriba quedaba pegoteado.

                        Un beso almibarado
                        Vanesa.
Hola, Darío:

                                        No recuerdo los caramelos bañados en chocolate de  Bonafide  pero me parece que hay unos smilares de Felfort . De afuera, son de menta, por dentro, de chocolate. ¡Riquísimos!

                                            Los cubanitos son bien   clásicos y la historia que contaste me llegó mucho. Tiene la magia de una época casi desaparecida,aunque esté allí nomás, a la vueltita de la esquina de nuestro tiempo.

                                                He comprado esos chicles con tatuajes...por supuesto a causa del   tatuaje nomás, porque el chicle era duro como un tiento y con bastante gusto a remedio (¿Te acordás?). No me acuerdo de los holandesitos dándose un piquito...¡Qué lástima!

                                                   No, que yo sepa, en "Señorita Maestra" no se hacían chivos de ningún producto. No sabría decirte en las dos versiones anteriores, pero no creo, porque en ese entonces, los "chivos" no eran algo común en los programas de TV. Había auspiciantes, sí, pero eso es otra cosa. Creo que Olmedo fue uno de los primeros en introducir chivos desenfadados y abiertos en su popular "No Toca Botón". Era tan maestro para hacerlo, que hasta causaba gracia.  

                                                         Un beso 
                                                         Vane.   
Vane: cuando era chico entre 1966 y 1976 mis golosinas preferidas eran el clásico alfajor Terrabusi de chocolate y cada verano moría cuando íbamos a mardel y me abalanzaba sobre los Habana (antes, sólo en la feliz).  Después amaba las Manon, por sobre todas, y las sonrisas (que aún las consumo, je). Además, le daba a los caramelos Suchard, al chocolatín Jack, a las gallinitas, las mielcitas, los helados Laponia en verano, los churros en invierno, y por supuesto, mis preferidos, los chupetines Topolín, y unas pastillas cuadraditas de colores, muy chiquitas, que no recuerdo como se llamaban. Más los caramelos de leche y los chupetines Tatín. Ese era mi universo "golosinesco". 
Ricardo Ricardo 23/10/2010 a las 20:28
Hola Vane,
                        Segun una publicidad del año pasado para el dia del padre, Bonafide lanzaba una promocion de productos para el dia del Padre y entre estos productos aparecen los caramelos extrafinos, que si son los mismos de siempre, son los bañados en chocolate, asi que si no los probaste, te aconsejo que te des una vuelta por algun local de Bonafide y los pruebes, son realmente una  delicia.
                        Con respecto a los chivos en Jacinta Pichimahuida, quiero decirte que no recuerdo nada sobre golosinas, pero si te puedo decir que en la version Medrano, en algunos episodios, se pasaba un chivo de la Sylvaletra, ¿te acordas? Era esa minirotuladora que venia en varios colores y rotulaba las tiritas autoadhesivas, que tan de moda estuvieron en aquella epoca. Sylvapen habia lanzado una publicidad donde se promocionaba este producto, en la misma, aparecia una chica muy mona acostada con una Sylvaletra en la mano, y decia "Sylvaletra es....(entonces daba una vueltita) muy divertida" y reia mirando a la camara. En uno de los episodios de Jacinta, las chicas en el recreo comentaban esta publicidad y Etelvina imitaba a la chica de la publicidad sobre uno de los bancos del patio. En otro episodio, Etelvina estaba con una Sylvaletra en el patio y Palmiro se le acercaba y habia un dialogo mas o menos asi:

Palmiro:   ¿Que es eso?
Etelvina:   Esto es una Sylvaletra.
Palmiro:   ¿Y para que sirve?
Etelvina:   Sirve para escribir.
Palmiro:   ¡Ah! Entonces si tengo ese aparato ya no tengo que escribir mas.
Etelvina:  Si, Palmiro tenes que seguir escribiendo igual.
Palmiro:  Ah, yo pensaba que si la maquina escribia, no hacia falta escribir.

      Despues el dialogo seguia un poco mas pero no me acuerdo. No recuerdo otros chivos que se hayan hecho en el programa, pero si, este, y creo que tambien se hacia un chivo sobre una marca de Yo-Yo, pero no estoy seguro. Tal vez algun jacintofilo pueda aportar un dato sobre este tema.  Besos.
Dario Dario 25/10/2010 a las 05:13
Hola, Ricardo:

                                         Los alfajores son un capítulo aparte...Estaban buenos los "Terrabusi", pero yo era fan de "Jorgito"..."Jorgito" dulce de leche, con azúcar impalpable por arriba. También estaban los "Fantoche", de tres pisos y los "Guaymallén". Los de Mar de Plata también merecerían un desarrollo por separado: los "Havannah" eran los clásicos, aunque a mí me gustaban más lo "Trassens", por el delicioso gustito a dulce de leche que tenían. "Balcarce" tampoco se quedaba atrás, si bien su fuerte era el clásico postre, que mi tío nunca dejaba de comprarnos cuando lo visitabamos en su casa, cerca de Playa Varese. Los alfajores de  Villa Gesell, donde yo solía ir con mis viejos y mi hermano la primera quincena de enero, eran los "Amalfi". Los recomiendo a quienes no los hayan probado, porque los venden ya en Buenos Aires...Y si tienen parientes en Santa Fe, no pueden dejar de hincarle el diente a los exquisitos "Merengo" o "Gayalí". Los alfajores emblemáticos de Córdoba, son los de la estancia "El Rosario" y si van Tras las Sierras, los de dulce de leche o fruta llevan el nombre de "Las Maravillas".      

                      Las gallinitas y mielcitas se siguen consiguiendo ahora en algunos quioscos.

                       Un beso
                        Vane.                              
Hola, Darío:

                                      No voy a dejar de probar los extrafinos de Bonafide. Como casi todo el mundo, tengo un local cerca, así que me les voy a animar...Buéh...animar es un decir, porque con algo tan rico no hace falta ser muy  valiente para abrir la boca y degustar.

                                       Nunca hubiera pensado que en la versión Medrano hubiese publicidad encubierta (chivos, bah). ¡Genial la anécdota de la Sylvaletra! Mis viejos se habían comprado una y por ahí debe andar todavía. Con mi hermano jugabamos siempre a rotular tiritas...que después tirábamos.

                                       Un beso
                                        Vane.
Vane, Darío: La Silvaletra!!!! ja ja ja, compré una de pibe, pero sólo me sirvió para jugar. Nunca le encontré una utilidad, a diferencia del Simulcop!!! Ese si me sirvió un montón. Y los alfajores de la Estancia El Rosario siempre fueron lo más. Los otros de Sta. Fe y Gesel no los probé. Recuerdo que, estando en MDQ, fuímos en el 76 a conocer Gesell con mis viejos y pasamos por Cariló y no nos dejaron entrar porque en esa época era un barrio cerrado. En fin, no conocí los alfajores esos, pero los voy a buscar. 
Ricardo Ricardo 26/10/2010 a las 05:04
Hola, Ricardo:

                                              Vos sabés que en estos tiempos se ha perdido la magia. Ya no hay que viajar para probar las especialidades de cada rinconcito de la Argentina. Los alfajores "Merengo" se encuentran en la calle Florida, donde creo, tienen una sucursal. Están en una galería cercana a la Güemes. Pero también los he visto sueltos en algunos quioscos. Los "Gayalí" se pueden comprar en el local que esta empresa abrió, hará unos dos o tres años en  Callao y    Vicente López. "Amalfi" tiene su sucursal en Cabildo y Federico Lacroze. Es una especie de café similar a los que pone "Havanna " ...¡Que los disfrutes si podés saborearlos a todos! Son a cual más rico.

                    No conozco Cariló, pero tengo entendido que es una especie de gran country un poco elitista, con muchas casas importantes . Como particularidad cuentan que carece de centro. Mis viejos eran fanáticos de Gesell y una vez fuimos una semana a valeria del Mar, pero no nos gustó tanto. No sabía lode la prohibición de entrar a Cariló cuando vos eras chico...Interesante dato.

                        Un beso
                        Vane.

P.D: Acabo de advertir que, después de hablar de chivos, me mandé tres al hilo, involuntariamente. ¿Qué esperan "Amalfi", "Gayalí" y "Merengo" para pagarme? No me ofendo si me hacen llegar la paga en especias...
Hola Álvaro. Hola Vanesa. Un gusto saludarlos.
Vanesa contestó acertadamente lo de las tajaditas de plátano. La banana o banano es diferente al plátano, aunque son de la misma familia (musáceas). Siendo verde se corta la fruta en finas rebanadas y se fríen con aceite vegetal y sal. Luego las vendedoras las meten en bolsitas y, con un poco de limón  y chile, quedan deliciosas. El plátano es muy usado acá como bastimento y se consume también maduro en tajaditas. A propósito, me quedé con una duda yo también: ¿qué es orozuz?
Con un cariñoso saludo.
Nelson.
Nelson Nelson 26/10/2010 a las 17:15
Vane: Cariló erá exclusivo en 1976, pero sospecho que habrá tenido que ver con la dictadura, seguramente allí veraneaban los jerarcas del proceso por eso no nos dejaron pasar. Hoy es un barrio muy caro, y carece de centro, como vos decís, pero tiene un pequeño centrito comercial que es como un mini shopping. Supe veranear en Valeria del Mar de adolescente, allá por 1980, y fui en 1971 también teniendo 8 años. En Valeria se alojaba el plantel de Racing de ese año y hacían la pretemporada en la playa (te aclaro que Valeria del mar en 1971 tenía como mucho 20 casas y un motel), y en la playa tenía un barcito un personaje del primer Titanes en el Ring que era Benito Durante y ese verano conocí a la troup de Titanes (mortal para mis 8 años) y al inolvidable Ringo Bonavena que pasó a saludar a los titanes y al equipo de Racing. Fue un verano marvilloso. Nunca lo voy a olvidar y además me enamoré de una nena, ja ja ja. Qué bueno me hiciste recordar cosas hermosas. 
Ricardo Ricardo 27/10/2010 a las 01:13
Hola, Nelson:

                                     Siempre que de comer se trata, no faltan comentarios. Jajaja...

                                       Gracias por la precisión en el tema de los plátanos. En verdad, así como decís, quedan deliciosos, porque así los hice y los probé.

                                          Me queda pendiente lo del orozuz, y paso a respondértelo. No sé cómo le llaman en Nicaragua, pero en España es regaliz. En la península lo hay negro y rojo, aunque el negro es tenido por más auténtico. Sé que en inglés se le llama "liquorice", un nombre bastante raro porque a mí me remite al licor y no tiene, en realidad, nada que ver.También, creo, se le dice paloduz o "palodulce". Tiene fuerte gusto como anisado, pero con otros dejos que no puedo precisar...¡Es difícil explicar un sabor! Por añadidura, es bueno para trastornos hepáticos , amigdalitis, faringitis y ...artritis (¿Raro, no?). Por si te ayuda, suele venir regularmente en éste formato:

                            

             Y vienen también así:



               ¿Más o menos pude orientarte? Si no, ya veré de buscar más imágenes o explicaciones.

                    ¡Un abrazo grande a todos los hermanos de Nicaragua!
                     Vane.
Hola, Ricardo:

                                            Hermoso recuerdo. Puede ser que lo de Cariló respondiera a las razones que decís. No tengo ni idea de cuánto tiempo estuvo así , oficialmente cerrado al público.

                                             Yo fui a Valeria del Mar en 1978 por primera vez. ¿Serguiría teniendo Benito Durante el barcito? Recuerdo a Valeria, por esos años, como a un pueblito con muy poca edificación. En la playa no había casi nada, salvo un bar de madera, con explanada (hoy diríamos "deck")...¿Sería el de nustro amigo, el luchador?

                                               Otro beso (me alegra haberte traído tan lindos recuerdos)
                                               Vane.
hola Vane y amigos:
volví a aparecer por acá! Esta vez es para dejarles dos poemas que leí hace unos días y hablan sobre la escuela y los alumnos:

¡Bienvenidos Niños!
Fueron las primeras palabras de nuestra señorita.
Su gesto sonriente parecía el de una madrecita.
Con curiosidad miramos el aula que sería el nido común.
¡Qué bien decorado está el salón!
al frente, Belgrano envuelto en los pliegues de la bandera, parece decirnos:
¡Bienvenidos niños!

Libro de lectura "Flor de Lino", Buenos Aires, 1941

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¡Último día de clase!
La señorita tiene muchas flores sobre su escritorio.
Pero está un poco triste y nosotros también.
Tenemos que separarnos ¡Pasó tan ligero el año!
Suena la campana que anuncia la última media hora.
La señorita nos aconseja(...) y nos besa a todos en la frente.
algunos compañeros lloran; yo quiero ser fuerte,
pero no puedo y también una lágrima se me escapa.
¡Adiós señorita, nunca nos olvidaremos de usted!

Libro de lectura "Flor de Lino", Buenos Aires, 1941







































































































































































Rodrigo Ventura Rodrigo Ventura 29/10/2010 a las 16:35
Vane, ¿sabías que existe el Museo de las Escuelas?
Acá va la info:
http://www.buenosaires.gov.ar/areas/educacion/programas/me/

Un beso!!
Rodrigo Ventura Rodrigo Ventura 29/10/2010 a las 17:04
HOLA VANESA 
            
TAMBIEN CON EL PALADAR. TODAS LAS GOLOSINAS QUE NOMBRAN SON DE MI COMPLETISIMO CONOCIMIENTO, JAJAJJA, PERO CREO QUE NO NOMBRARON LOS CHOCOLATINES   CHOCOLANDIA, ERAN UNAS BARRITAS RECTANGULARES QUE TENIAN LA PARTICULARIDAD DE TRAER UNOS DIBUJOS DE ANIMALITOS EN SU ETIQUETA, QUE ERAN COLECCIONABLES, Y LA CANCION DE LA PUBLICIDAD DECIA ASI 

        CON CHOCOLANDIA PODES TENER, TODOS LOS ANIMALITOS
        Y EL CHOCOLATIN MAS RICO PARA CHICOS Y ES DE NOEL

         CHOCOLATIN CON BIZCOCHO CHOCOLANDIA 
          A LOS CHICOS LES ENCANTA, CHOCOLANDIA

          CHOCOLATIN CON BIZCOCHO CHOCOLANDIA
           PARA CHICOS Y ES DE NOEL.

TODAVIA ME PARECE SENTIR EL GUSTITO, JAJAJJ
 UN BESO ENORME PARA TODOS.

                                                                                          DENISE
DENISE SUSANA HEVIA DENISE SUSANA HEVIA 06/11/2010 a las 07:57

Deja tu comentario ¡Caramelos! ¡Chocolates! ¡Palito, bombón heladooo!

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