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Así en la ficción como en la realidad.

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   Esta foto es una joyita…Y no solamente porque se trata de una muestra gráfica de la primera versión de la novela que roba nuestros corazones, sino porque describe a Jacinta Pichimahuida, mejor que ninguna otra.

 

   Aquí, Evangelina Salazar y los pequeños actores encargados de protagonizar a Meche, Fito, Cavallasca  y todos nuestros queridos “compañeritos de la pantalla”, no se encuentran rodando en un set de televisión, dándole vida a la especial e imperecedera historia de Abel santa Cruz, sino en el Hospital de Niños, visitando a los enfermitos, llevándoles un poco de alegría e incluso, como se ve, trayéndoles algún pequeño regalo.

 

   ¿Cuál no sería la alegría de estos pequeños cuando sus admirados personajes de “la tele” aparecieron en el conocido hospital porteño? Todos sabemos lo importante que es, en la niñez, conocer a quienes aprendimos a amar en la pantalla, verlos a dos pasos de nosotros, porque es un modo de constatar su realidad como seres humanos de carne y hueso. No pocas veces , a los seis,  siete años, nos habremos preguntado si los animadores de la teelvisión, los actores, los protagonistas de las propagandas, existían de verdad, o pasaban sus etéreas existencias encerrados en un estudio de grabación, rodando sin cesar, sin existir como seres humanos. Por eso, si ocurría la eventualidad de cruzarnos con algún “famoso”, nuestros ojos se desorbitaban incrédulos y corríamos a pedirle  un autógrafo… eso si no nos quedábamos estáticos sin atinar a otra cosa que a verlo  pasar, sin atrevernos siquiera a dirigirle la palabra…¡Cuánta magia encerraba para nosotros conseguir llegar hasta Balá en su ya célebre carpa de Mar del Plata y que nos diese un beso! ¡Cómo nos derretíamos de felicidad si Andreíta del Boca accedía a estampar su rúbrica en la temblorosa libretita que le tendíamos! Pero nada se compara a una visita de Jacinta Pichimahuida en persona al hospital donde enfermos – posiblemente de gravedad – y solos, tantos chicos veían pasar , invariables, día tras día.

   Lamentablemente, la persona que nos envió esta foto - la querida Nora, a quien esperamos ver más seguido por acá - no proporcionó más datos que el archivo en sí, por lo que no sabemos de qué revista o diario fue tomado, ni en qué fecha visitó "Jacinta" el Hospital de Niños. También es triste no percibir más el rostro de los alumnos, salvo el de Meche (Cristina Gastaldi), quien se ve a la derecha , llevando el ya clásico par de anteojos y sonriendo. Detrás, mimada por el doctor, parece estar Carola Quiñones (María Elba Cantarella) y se ve una nuca inidentificable de alguien que podría ser  Fito Zavala (Daniel Lagos).

   Lo hermoso de esta fotografía es la mimetización de Evangelina Salazar con la maestra interpretada por ella en cámara. Como ella, su labor no acababa cuando Efraín tocaba la última campanada y "las blancas palomitas" regresaban a casa. Jacinta podía ir a visitar a los padres de algún alumno para charlar sobre los problemas del chico como estudiante o simplemente como persona, a tratar de salvar a la escuela del desastre económico tratando de ablandar el bolsillo de algún rico benefactor o esperar firme y de pie, el resultado de la operación de apendicitis de una de sus alumnas más tristes. Y así, Evangelina Salazar , no dejaba tampoco el personaje de Jacinta en la puerta del estudio al terminarse el horario de filmación: volvía a ponerse el delantal y con sus  chicos iba a interesarse por la suerte de pibes argentinos que necesitaban un poco de fantasía en sus camas de hospital. Ellos habrían soñado más de una vez, en sus casas, ante el televisor, con ser los alumnos de Jacinta (como todos nosotros...¡atrévanse a decir que no!)...y ahora la tenían a ella en persona, inclinada amorosamente sobre ellos, acariciándoles la cabeza y snriéndoles con la misma sonrisa de la tele, esa tan dulce que a todo el país enternecía.

   Pocas veces se fusionaron la ficción y la realidad de un modo más encantador. Pocas veces una actriz se pareció más a su personaje que en este emotivo momento. A veces, los sueños, pueden hacerse realidad. ¿Vieron?

                             Vanesa.

 

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Comentarios Así en la ficción como en la realidad.

Hola, Vanesa:
Esa "mimetización" también se la he visto a Cristina Lemercier... evidentemente, el personaje de Jacinta quedaba impregnado... hermosa la carita del nene que está en la cama... muy buen post...
saludos
Gus Gus 08/10/2009 a las 15:09
Hola, Gus:

                                     Sí...Jacinta tenía magia. Yo creo que quien se mimetizó menos con el personaje fue María de los Angeles Medrano. Era muy dulce y muy bella (aún lo es), pero captó poco la naturaleza de "la maestra que no se olvida". Yo la veía muy edulcorada, pero sin tener la fortaleza de la verdadera Jacinta. Evangelina Salazar y Cristina Lemercier tuvieron el "angel" necesario para comprender a quien debían interpretar: una docente algo ingénua -recordemos que era recién recibida - de modales suaves y comprensiva...pero astuta y "aguantadora" a más no poder. Jacinta no reculaba ante las dificultades, les hacía frente y las superaba, aún si las condiciones parecían serle muy adversas. Me gustaría poder decirte cómo se veían Silvia Mores y María Valenzuela en el papel de la "Seño" Pichimahuida, pero poco he visto de Silvia en producción actoral...y a juzgar por lo que conozco de María Valenzuela, debía dar muy bien el tipo.

                          ¿Viste qué monada el nene del "Hospital de Niños"? Parece estar en el Paraíso...Imaginate que estés enfermo, dolorido y solito, y de pronto ingresen en la sala donde estás internado, los personajes de la tele que aprendiste a admirar y a querer. Yo te lo confieso: de la impresión -agradable, por supuesto - me curo en el acto de cualquier dolencia, por peliaguda que esta sea. Y si quienes me vienen a traer consuelo son "la Jacinta" y sus chicos (de cualquiera de las tres versiones)...salto de la cama y me pongo a bailar "la Tarantella", "la Raspa", la "Jota" y una seguidilla de Polkas...sin cansarme "ni tantito" (como diría el Chavo)

                         Besos
                          Vanesa.
Hola Vanessa, muy lindo lo que escribis sobre la labor de Jacinta fuera de la pantalla, creo que si un artista puede usar su fama y popularidad para hacer el bien a los demas es muy loable. Gus hablaba de las tres Jacintas (o las cinco), recuerdo poco la labor de Evangelina, de esa temporada recuerdo con mas claridad a los alumnos que a ella, Maria de los Angeles Medrano en realidad fue mi Jacinta favorita, sera porque yo tenia la misma edad que los alumnos en esa epoca y era fanatico del programa, Cristina Lemercier fue tambien una perfecta Jacinta y creo que los chicos de esa epoca deben sentir lo mismo que siento yo con respecto a M. de los Angeles Medrano. No recuerdo a Silvia Mores en el papel, si a Maria del Carmen Valenzuela, pero a pesar de ser ella una buena actriz me parecia que algo le faltaba, tal vez porque no era tan dulce como la Medrano. Te voy a contar algo, en el año 95 fui a un casting que habian convocado en canal 9, alli, segun me dijo la chica que me entrevisto, se estaba haciendo una seleccion para actores secundarios para una nueva version de Jacinta Pichimahuida que iba a ser interpretada por Mariana Fabiani, esto que te digo es extraoficial. Esta produccion ni nada parecido llego a hacerse, pero si hubiera sido asi, Mariana  se hubiera puesto el guardapolvos como lo hizo su madre Silvia en la decada del 60. ¿Que tal, eh?
Dario Dario 10/10/2009 a las 02:57
Vane, Perdon  el comentario de las tres Jacintas y como se ajustaban al personaje lo hiciste vos y no Gus, me confundi porque el comentario se lo hacias a el, y su nombre esta al comenzar el mismo. Otra cosa, en algun lugar del blog, alguien preguntaba que actriz seria la ideal si se hiciera una nueva version de Jacinta, entre las mencionadas estaban Fernanda Callejon, que en mi opinion a pesar de ser buena actriz no da para el personaje, creo que no tiene el angel necesario para el mismo, si lo tiene Guillermina Valdez, que casualmente es esposa de uno de los hijos de Evangelina y que ademas es muy parecida a ella cuando interpretaba el personaje.
Dario Dario 10/10/2009 a las 03:03
Hola, Dario:

                                  No importa si la respuesta mía era a Gus. Tu comentario igual me gustó mucho. Sos una de las pocas personas que nos frecuenta que vio las tres versiones...¡Y eso cuenta! En otro blog, un fanático de la versión Salazar contaba que los chicos de la época querían mucho al personaje de la maestra, pero como ésta avandonó la serie para casarse con Palito Ortega y tardaron en encontrar reemplazante, hubo varios capítulos en los cuales la maestra sólo se veía de espaldas, escribiendo en el pizarrón. La historia, necesariamente, se focalizó en los alumnos ( y tal vez por eso te acuerdes más de los chicos que de la docente). Entonces apareció Silvia Mores, pero los pequeños televidentes (y los grandes también) siempre tuvieron la secreta esperanza de la vuelta de Evangelina Salazar...Hubo quienes esperaron, como vos, los eternos seis años que pasaron entre la primera versión y la segunda, para ver si le volvían a dar el papel a la mujer del cantante tucumano, pero cuando vieron a Medrano, si bien les gustó, les llegó la desazón. Debe haber interpretado el papel de un modo magistral. Todos dicen que  era, sobre todo muy dulce. Ya lo dije por ahí, pero no me cuesta nada repetirlo; para Abel santa Cruz, la más dulce de las "Jacintas" había sido Evangelina, la más hermosa María de los Angeles Medrano y la más parecida en carácter a su verdadera maestra de la primaria, Cristina Lemercier. Es extraño que no dijera nada ni de Mores ni de Valenzuela.

   ¿Estuviste en el casting de 1995? Contame más sobre eso...Lo de Mariana Fabbiani como "Jacinta...", no fue tan extraoficial. Creo que en la revista "Pronto" o "Caras", aparecía ella tendida boca abajo en un sofá, y diciendo que se estaba pensando en ella para una nueva versión del personaje interpretado por su madre en los 60' . Por supuesto, estaba encantada con clazarse el guardapolvo blanco. La posibilidad de transformarse en Jacinta la atraía mucho.

   ¿Guillermina Valdez? ¿Por qué no? Sería lindo hacer una nueva versión de Jacinta. Una por década, como viene ocurriendo desde hace tiempo. Fijate sino: en los 40', los relatos de Abel Santa Cruz en "Patoruzú"; en los 50', la "Jacinta" de la radio, en los 60', Evangelina Salazar en la primera puesta en escena del personaje en la tele, en los 70', la versión de Medrano; en los 80', Lemercier, en los 90' "Carrusel" y "Carrusel de las Américas", y en los 2000, "Vivan los Niños" (esta última un desastre, pero a falta de pan, buenas son las tortas)...¡Vamos ahora por más en los años 2010! ¡Y que haya "Jacinta" in secula seculorum...
  
   Vanesa.
Hola, Alvaro:

                                        Respecto del chiquito de la foto, podía tener una enfermedad grave o no (hay muchos males insidiosos en los que el paciente, por fuera se ve bastante bien, pero el mal puede irlos royendo por dentro, como en el caso del cáncer o la tuberculosis, que son progresivos y hacen crisis de tanto en tanto); esperemos que no haya sido el caso. Tal vez, él nos pueda estar leyendo ahora y recordando ese momento...

                                          Es en efecto, curioso que la señora Ortega no haya comentado  nada respecto del papel que más famosa la hizo, pero debo decir en su descargo, que después de retirarse de la actuación, rara vez habló sobre su carrera actoral , salvo en lo tocante a su interpretación de Remedios de Escalada de San Martín en "El Santo de la Espada", un bodrio de Torre Nilson que no le recomiendo ni a los fans de ese director (aclaro que yo no lo soy ni por las tapas). En esa oportunidad, Evangelina Salazar recordaba haber hecho el papel a disgusto, porque no le parecía creíble. Era muy almibarado y no mostraba nada de la fortaleza del personaje. ..Y por cierto se rió al comentar la escena en la cual San Martín parte hacia la campaña de los Andes y se despide de ella, su esposa....¡Besándole las manos! ...siendo que quizá no volviesen a verse. Después, casi todas las declaraciones de "la primera Jacinta" se refirieron a su família, a la carrera de sus hijos y a su esporádico paso por la "acción social" durante la gobernación de Ortega. Ultimamente, hablaba bastante de Charly García, quien vivió junt a ella y a "Palito" por un tiempo muy largo, mientras éste convalecía de su adicción a las drogas. Quien sí se refirió a "la maestra que no se olvida", fue precísamente García, quien dijo algo así como: " No sabés la emoción que se siente cuando la que te sirve las milanesas es Jacinta Pichimahuida"...

                         Sin embargo es cierto: ni Salazar ni Medrano volvieron sobre el personaje, pese a lo mucho que le deben. Si la gente las conoce tanto es ni más ni menos gracias a aquella joven maestra del Colegio Roca. María de los Angeles Medrano tampoco hizo mención de Jacinta...al menos, que me venga a la memoria. ¿Alguien puede decirme si me equivoco y la estoy calumniando sin razón? 

                                Vanesa. 
HOla Vane, si tenes razon, ya me habia olvidado del noviazgo de Jacinta Pichimahuida en la pelicula, y precisamente ese era el titulo  Jacinta Pichimahuida se enamora. De Carrusel no puedo decirte mucho porque no lo vi, salvo un par de capitulos para compararlo con la Jacinta original. En la tele habia un profesor de musica,  no se si te acordas? En la version Medrano hubo dos, uno interpretado por el actor Ricardo Dupont y el otro por Rolo Puente. Creo recordar que el que estuvo en la temporada de Mar del Plata fue Ricardo Dupont. Los dos actores se dedicaban tambien a el canto ademas de la actuacion. Y siempre parecia que entre Jacinta y el profe de musica habia onda. Por lo menos el parecia medio enamorado de ella, aunque nunca se concreto nada al respecto, todo era muy, pero muy sutil.
Dario Dario 17/10/2009 a las 05:52
Hola, Dario:

                                    Interesante el tema "los amores de Jacinta". Recuerdo bien al profesor de música de la versión Lemercier. Creo que vino a reemplazar a la famosa señora Matateu, siempre al borde del ataque de histeria, la pobre...También tengo un ligero recuerdo de Ricardo Dupont, pero no consigo acordarme de Rolo Puente actuando junto a María de los Angeles Medrano como "Jacinta". De lo que siempre me dio la sensación en ambos casos es de que se trataba de un noviazgo en sus inicios, es decir, de cuando dos personas van dándose cuenta de sus sentimientos y cendiendo poco a poco ante ellos. Jacinta Pichimahuida siguió enseñando en la escuela después del egreso de su promoción más famosa, así que no sabemos cómo pudo haber terminado esa historia. El autor prefiere dejarnos con las ganas acerca del futuro sentimental de la maestra.

                        No ví mucho "Carrusel", apenas algunos capítulos, como vos también decís, para comparar con las dos "Jacintas" conocidas por mí, pero leí en la web que la "maestra Jimena", terminaba casándose, aunque al parecer, seguiría enseñando en "la Escuela Mundial"...

                           Me hubiese gustado ver a la Jacinta de Cristina Lemercier casándose, pero el final de "Séptimo Grado...adiós a la Escuela" está MUY bueno y no lo cambiaría por nada. En su momento, se me puso la carne de gallina cuando ella se despide y los chicos insisten en que regresarán a visitarla y luego Jacinta dice algo parecido a: "Vendrán al princípio, pero luego espaciarán las visitas hasta no volver más porque irán creciendo y aprendiendo a volar con sus propias alas". Tenía razón; es lo que generalmente ocurre; salvo en un caso: el de Abel Santa Cruz. Escribir esta magnífica historia fue un modo de continuar visitando siempre a su más querida maestra de la primaria.

                                        Vanesa.
Hola Vane,  
                        Si, con respecto a los noviazgos de Jacinta siempre nos dejaron con las ganas, salvo en la pelicula Jacinta Pichimahuida se enamora, filmada al terminar la serie. En esta pelicula se condensaron los años que duro la serie en uno solo, o sea que Jacinta entraba a enseñar en un septimo grado. El film se abordo en especial el tema del noviazgo para darle una especie de cierre a la historia y cumplir una asignatura pendiente para con el publico, algo asi como se hizo con Rolando Rivas taxista donde unen en el cine a los dos protanistas que se habian separado al final de la primera temporada de la novela. 
                        Recuerdo muy bien el final de la epoca de Maria de los Angeles Medrano, ella en el aula hablando a los alumnos, diciendo las palabras que citaste y ellos llorando mientras escuchan. Se podia ver aqui que algunos de los chicos lloraban de verdad, era como si se mezclara la ficcion con la realidad. Un final realmente emotivo.  En la version Lemercier ocurrio lo mismo, recuerdo que todos estaban en el patio y se abrazaban a modo de despedida y lloraban desconsoladamente mientras se pasaban los creditos. Ramon Perello conto que cuando se apagaron las camaras la emotiva escena continuo por un rato y que no encontraban  forma de consolar a los chicos que abrazaban a Cristina y se abrazaban entre ellos, nuevamente la realidad se mezclaba con la ficcion. Y es natural, si despues de todo el estudio habia sido como su segunda escuela  y Cristina su segunda maestra, durante los años que el programa se emitio. Se que incluso una vez terminado el programa, muchos de ellos siguieron en contacto por un tiempo y como lo anticipo Jacinta, esos contactos habran ido espaciandose poco a poco. Pero el recuerdo de los momentos vividos es imborrables. Podemos verlo por lo que escriben los ex alumnos de Jacinta en este blog.
Dario Dario 20/10/2009 a las 06:28
Hola, Darío:

                                       Jajaja...Se me puso la carne de gallina otra vez; no recordaba el final de la Jacinta de Medrano , y una vez más, concuerda con la versión de Lemercier...Me imagino cómo se debieron haber sentido los chicos del elenco en ese último capítulo. Cuando un grupo de actores pasa mucho tiempo junto, la ambivalencia "realidad-ficción", es inevitable, sobre todo en una historia como la de Jacinta. Y me hace mucho bien el haber podido hacer de puente entre algunos "ex-alumnos" de la versión  Medrano, que se reencontraron gracias al blog y que deseaban realmente retomar ese contacto. Pero lo más lindo , aquello que me resultó una verdadera y grata sorpresa, fue enterarme de que dos de esos ex-alumnos, Marcela Villordo y Luis Hernández, se habían dedicado a ...¡La docencia! De no creer.

                                    Te cuento una anécdota de otra interesante mixtura entre ficción y realidad: se dio en el elenco de "Nicolás y Alejandra", una película de 1972, en la cual se escenificaba la vida de los últimos zares rusos, asesinados junto a sus hijos en un sótano de una casa de Ekaterinburgo. El rodaje se extendió por varios meses, y los cinco adolescentes que hacían de los hijos de la pareja reinante, comenzaron a considerar a los actores a cargo de los dos papeles principales, como a unos segundos padres. Eso no es todo: a medida que se iba acercando el rodaje de la escena de la ejecución, "la família" se iba poniendo más y más nerviosa. Debieron grabarla varias veces, porque dos de las chicas no dejaban de llorar, y cuando el escuadron disparó finalmente sobre ellos (ficcionalmente , se entiende), los cinco jóvenes se pusieron a llorar desconsoladamente tendidos en el suelo...¡Como si los hubieran matado realmente! Y no soportaban, además, la idea de que se terminara el rodaje...

                        Otro caso similar fue el de Gerard Depardieu al protagonizar a Danton. La idea de perder la cabeza en la guillotina (aunque no fuese de adeveras), lo estresaba, y a medida que se acercaba el rodaje de esa escena, comía más y más, hasta que otro de sus cmpañeros de filmación, le dijo bromeando: " ...Vos sos un Danton moderno; te vas a morir de una soberbia indigestión..." Jajaja    

                               Vanesa.                             

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