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Alumna Liliana Taroli...¡Pase al frente!

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   "...De algunos condiscípulos uno recuerda el nombre de pila, de otros, el apellido. Evoco ahora pues, el apellido de una compañera como de fieltro y de carcajada: Taroli. Interrogo a mi nostalgia y me responde que ella tenía un sobrenombre y que el sobrenombre era Beba. Pero como se niega a reproducirme el nombre de aquella morena memorable, permítaseme inventarle uno. El que vosotros necesiteis. Acaso Liliana. Que también lo necesito yo, porque es el nombre de una de mis hijas.

 

         Taroli, pues, Beba por supuesto. Liliana podría ser   . Aquel no era un apellido atrayente, pero ella , sí..."

 

             Así comienza Abel Santa Cruz su capítulo "Liliana Taroli" en "Cuentos de Jacinta Pichimahuida". Y coincidimos: el apellido no puede sonar menos bello, en cambio la descripción del personaje, decididamente lo es.

 

             Como Meche, Beba Taroli gustaba de jugar al fútbol con sus amiguitos varones, siendo al mismo tiempo delicadamente bonita, nada tímida, sin ser provocativa  y además elegante. Sin embargo, lo más saliente de su personalidad era cambiar de peinado. Un día, aparecía con rulos sobre la cabeza, al siguiente, con un peinado a la garçon - tan en boga en esos tiempos, y así...Todo el grado estaba a la expectativa y cada chico, inciado en este inocente folklore femenino, se preguntaba cada día al salir de clase: "¿Cómo se peinará mañana la Beba Taroli? . No había varoncito que no agradeciera este pequeño "guiño" que la chica les hiciera, pues el nuevo peinado de todas las tardes era como una respuesta complica a la tácita pregunta de la víspera.

 

               Por supuesto, había alguien ajeno a la simpatía de Liliana Taroli; alguien cuyos sentimientos hacia ella se parecían bastante a los del odio. ¡Acertaron! ¡Etelvina Baldasarre! La compañerita de los mil peinados le robaba la atención  de todo el grado, y ella, con ser bonita no concitaba el cariño ni de las chicas - que gustaban de la originalidad de Beba - ni de los chicos, quienes la admiraban por su belleza pero no la querían. Como bien lo dijera Abel Santa Cruz:  " (Etelvina)...Era linda, claro, muchísimo, pero la suya era una hermosura fría y premeditada. Y la hermosura de Liliana tenía una vibración caliente y cambiante, una humanidad de cosa viva, aparcera y popular..." ¡Incluso Cirilo, opr una vez harto de los desplantes de su diosa rubia llegó a retobarse! Se encaró con Etelvina y le espetó en plena cara:

 

                 -¡Beba Taroli tiene el pelo más lindo del mundo!

 

               Por supuesto, Etelvina trató de conquistar la popularidad recurriendo a las mismas armas que Liliana: la coquetería . Trató de teñir su blonda melena y un día se presentó a la escuela con un pañuelo cubriéndole  la cabeza. Anunció triunfal que cambiaría en breve de color de cabello , provocando la instantánea fascinación de sus compañeras y la indignación de las madres, que en cuanto se enteraron del suceso por boca de sus hijos, afirmaron que de ser ellas la señora Baldasarre , hubieran matado   a cachetazos a Etelvina. Pero pese a todo, Liliana Taroli triunfó. Cuando todos esperaban ver aparecer a la pequeña nariz para arriba con sus bucles de oro transformados en una catarata de brillante ébano, la diva se ausentó. Comenzó a faltar a la escuela un día tras otro, y de su casa pretextaron que se encontraba ocupada, cuidando a una tía enferma. Como los chicos sabían que Etelvina era incapaz de cuidar a nadie, desconfiaron. Cirilo, quien tenía miedo de que su ídolo estuviese enferma, se animó a treparse a una medianera que daba al patio  de la casa y la llamó. Etelvina se encontraba sentada en una silla de lona de franjas amarillas y blancas y al oír la  conocida voz, se volvió. Lo que Cirilo vio fue un rostro lleno de lágrimas de rabia e impotencia,  y un cabello que antes había sido un "fino surtidor de oro", transformado " en un insólito cartel de ferretería, con sus mechas pintadas de colores absurdos y tornasolados, negras, azules, rojizas, verdes ,  amarillas..."   Lo que Etelvina no había previsto era que cuando una rubia quiere teñirse de un color mucho más oscuro que el suyo, debe decolorar primero su cabello hasta dejarlo casi blanco, y recién allí intentar el cambio.

 

    Liliana Taroli siguió imbatible en el primer puesto de simpatías, junto , posiblemente con Meche, cuya coquetería dejaba bastante que desear , al menos en tiempos de la infancia.

 

     No aclara la historia qué fue de la bella Beba y su cambiante cabello; tampoco sabemos por qué ella no fue incluída en lo que yo llamo "los alumnos televisivos" de "Jacinta Pichimahuida" y "Señorita Maestra". Hubiera sido lindo darle un rostro ficcional a esta chica que tantas simpatías supo cosechar. Seguramente hubiese sido un personaje atractivo, entre Meche y Clavelina, con mucho de la dulzura de Catalina . Es una pena que los adaptadores de las historias publicadas previamente en Patoruzú no hayan tenido en cuenta la gracia innata de este personaje.

 

       Nosotros, en cambio, no la olvidamos: ¡Gracias Beba Taroli por haber existido y derramado dulzura a tu paso allí por donde fueras!

 

                 Vanesa.

 

FOTO: El testimonio gráfico no corresponde , por supuesto, a la verdadera Liliana Taroli, sino a una niña de su tiempo (en este caso de apellido Paunero). Mi objetivo es mostrar cómo eran los chicos y chicas de los años 20', para que quienes accedan a este blog sepan qué aspecto podían tener los verdaderos Meche, Cavallasca, Carmen, etc...¡Ojalá algún día podamos publicar sus verdaderas fotos!

 

 

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Comentarios Alumna Liliana Taroli...¡Pase al frente!

Que datos interesantes sobre un personaje que bien habría podido estar en la tele... nos quedaremos con ganas de ver a Lili, pero habría que preguntarse si hubiera tenido cabida en una tira diaria... como vos decís, Vane, Lili tenía un poco de Meche, de Carola, de Clavelina y talvez de Carmen...
Excelente data y que bueno reencontrarse con la palabra escrita de Don Abel
besos,
Gus
Gus Gus 21/05/2009 a las 03:22
Hola, Gus:

                                Podría haber dado para una tira diaria, porque  seguramente Don Abel hubiera podido recordar algunas características más de Liliana cn el correr del tiempo. Pero claro, todas estas son especulaciones. No sabemos como habría quedado el personaje en un "día a día" junto a Meche, Cavallasca, Cirilo...

                                 ¡Pero me muero de ganas por ver un capítulo en el que Etelvina tratara de teñirse el pelo con el pésimo resultado que obtuvo en este caso!

                                   Vanesa.
Hola Vanesa,sin dudas cuanto sabés sobre este tema.
Deberíamos hacer un piquete en las puertas de los canales y que vuelvan a pasar  "Señorita maestra" No?.
Un beso
Marisa Marisa 05/06/2009 a las 18:37
Hola, Marisa: (¡chas gracias pr el cumplido!):

                                                                                               Lo del piquete, la verdad, la verdad..no estaría mal. En estos tiempos, a las cosas hay que sacarlas a con tirabuzón. Ya lo dicen el tango y el dicho popular: "...El que no llora, no mama..."

                                                                                                 Vanesa.
Saludos a todos: Realmente nos perdimos en la pantalla a esta joya.Esta breve reseña de la señora Vanesa deja ver el potencial del personaje.Increíble hubiera sido haberla puesto a intereactuar en inimaginables situaciones.
¿Existirá la posibilidad de adquirir una copia del libro?........Ciao!!!.
Mario Tasies Mario Tasies 27/06/2009 a las 22:50
Hola, Mario:

                                     En las librerías de usado, al menos por aquí, se consigue. Me gustaría mandarle uno en el caso de poderlo obtener. A lo mejor, en Costa Rica lo encuentra, porque aquí, en las librerías que le mencioné, suelen hallarse verdaeeras joyitas del resto de América Latina, incluso de Brasil, en portugués . El libro se llama "Cuentos de Jacinta Pichimahuida", y el autor es Abel Santa Cruz.

                                      En cuanto al potencial del personaje de Liliana Taroli, y otros, no perdamos las esperanzas...siempre puede hacerse una nueva versión de las aventuras de "la maestra que no se olvida" e incluírla, junto con sos compañeritos no favorecidos por la pantalla chica.

                                        Cariños a todos los Ticos
                                        Vanesa.

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